Archivo del Autor: Julián Blas Oubiña Castro

Insurgentes Dibujos (3)

Después de mucho tiempo, hace su regreso el tercer ciclo de esta columna de repaso por las ediciones locales que llaman la atención por sus calidad. En un ambiente cada vez más marcado por el cuidado en la edición como un valor de producción, los editores ponen el acento tanto en los formatos como en la impresión de sus productos. Sin más, entre Nu Guinea y Los Mutantes del Paraná, vamos a los hechos, constantes y sonantes.

Alan Dimaro viene sacándole punta al lápiz desde hace más de 10 años, cuando apareció con el primer número de Sr. Valdemar. La experiencia fue corta, y luego del número 2, el fanzine/revista pasó a engrosar los anales de la historia. Algunos años después,  Alan encontró en la historieta autobiográfica el sendero que recorrería hasta hoy, con su tira Cabrón. Ese recorrido, comenzó en el blog de La Duendes, alrededor del año 2012. Esas tiras terminaron por compilarse en el primer tomo de la tira, a los que siguieron el segundo y tercer tomo. Y en donde Cabrón se fusionó, al menos en parte, con el emprendimiento colectivo La Gran 7, que a la manera popularizada en los blogs de historietas colectivas, un grupo de artistas subía sus historietas a razón de una vez por semana. Lo que sorprende es el crecimiento sostenido en el tiempo, que hoy encuentra al autor dueño de más de un registro estético, capaz de expresar de manera deliberada tanto un dibujo crudo, desprolijo y potente, como un trazo delicado, trabajado en los detalles y manejando con soltura los grises aplicados de manera artesanal. Todo eso, con puestas en página creativas, en donde los fondos están tan elaborados como los personajes. Luego del tercer tomo de Cabrón, llegó la hora de El libro negro, una novela gráfica en donde Dimaro hace el salto de calidad definitivo. Saliéndose del esquema de una página/una anécdota, el argumento se desenvuelve en cuatro capítulos de largo aliento. Allí, Alan repasa y ficcionaliza su propia historia con hincapié en las relaciones afectivas. Un relato de verdad consigo mismo, pero que a la vez, realiza algo casi imposible, desdoblar de una vez por todas a la persona del personaje, Dimaro ya no es Cabrón, y Cabrón ya no es Dimaro. La historia tiene un conflicto final que la arroja hacia adelante. Con este nivel de dibujo y argumento, solo queda esperar lo que sigue.

Federico Ferro, es más conocido en las redes como Epileptic Fred, y que, a la sazón, no es solo uno de los organizadores de Dibujados, sino también la mano detrás de El Señor Nada, un personaje que solo parece tener continente -pues solo es un contorno antropomorfo- pero que tiene con mucho contenido, y que juega de continuo con los límites de la narrativa secuencial. Por si esto fuera poco, Ferro es el curador y editor de la colección Libros de Juguete, una colección de libros artesanales de diminutas dimensiones -8 x 6 cm.-, de la que ya lleva más de 14 libros editados. Es imposible hacer una reseña pormenorizada de cada uno de los tomos, pero lo que Ferro propone es sencillo, invitar artistas que le gustan para hacer un relato libre y exploratorio del lenguaje  secuencial y narrativo. Lo que define a la colección es la experimentación. Todos los tomos son interesantes, algunos en mayor medida que otros, por supuesto. Entre los que mejor destacan se puede mencionar ejemplos como Andar, con arte de Darío Oliva; Explosión, de Martín Lietti; El pozo – El amo, con arte de Juani Navarro y Oh No, de Muriel Frega. Entre otras cosas, Federico no solo imprime los libros, sino que los encuaderna en la técnica se denominada cartoné, o sea, tapa dura, haciendo de cada edición un libro objeto, conformando una selección de exploraciones dentro los límites de la narrativa más interesante que se ha visto en los últimos tiempos. Alguno de los nuevos números de la colección vendrán a todo color, a estar atentos.

Figura en los registros de Zinerama que el recorrido en la historieta de Sebastián Mario, comenzó dentro de las páginas de Difícil que el chancho chifle, el fanzine anual que editaba el taller de historieta que Salvador Sanz impartía en el Centro Cultural Julián Centella, hace ya una pila de años. El segundo registro que tenemos de Mario, lo podemos hallar en el fanzine Espinazo, que no fue otra cosa que la reconversión del mismo fazine anual cuando Sanz mudó su taller a la Escuela La Ola. Las producciones que hizo Sebastián para ambas publicaciones fueron cuando menos interesantes. Así, luego de un período de ausencia, reapareció con su primera producción en solitario, Arkaika. El libro se apoya en una historia corta, pero vibrante de acción y sin dialogo alguno, que cuenta la guerra entre el Reino Mono y el Reino Reptil. Un enfrentamiento cruel y total, sin vencedores ni vencidos, donde todos pierden, en el que la narrativa de la violencia destaca por sobre todas las cosas. La secuencia narrativa es clara y dinámica, el dibujo es expresivo y potente, y maneja con soltura y solidez en los cambios de encuadre. Los grises están bien aplicados. La historia si bien simple deja con ganas de más. Es una pena que todo se resuelva en 32 páginas. El libro viene con varios extras, dibujos, ilustraciones y una mini historieta. La edición es cuidada y bien impresa. Esperemos que pronto podamos ver más.

Lejos y hace tiempo hubo una revista de cortísima vida en los quioscos, que nadie parece recordar, el año era 2010 y se llamaba Bang!. Impresa en papel de diario y en formato 14 x 20 cm, la publicación alcanzó el número 4 para desaparecer sin casi sin dejar rastro alguno. Con severos problemas en la edición, diagramación e impresión, la publicación no era más que un conjunto de buenas voluntades al servicio de una emprendimiento inviable. Pero en medio de aquella desolación, un dibujante rico en posibilidades, con un estilo barroco y aún sin pulir, solo necesitó unas pocas páginas en el último número de la revista para quedar en la memoria, era Juan Fioramonti.  Luego de siete años sin noticias, Alquimia Comics, el sello capitaneado por Federico Sartori y Nicolás Flores, tuvo el buen tino publicar Destellos Oscuros, una antología de historietas que reúne trabajos de Fioramonti en solitario y en dupla con diversos guionistas. Las historias son correctas, con argumentos sólidos y bien resueltas, pero lo que destaca es el descomunal arte de Juan, un dibujante enrolado en el estilo clásico, con influencias de Moebius, Bilal, Maroto, Olivera, Zanotto -o sea los dibujantes de lo que acá Skorpio definió como La Gran Aventura-, pero combinadas en una síntesis personal. Y si bien su trazo aún está lleno de detalles, deja atrás la carga barroca para dar lugar a un preciosismo que no es común de ver en la historieta actual. Falta decir que pocos dibujantes manejan con tanta solvencia la anatomía animal, algo que brilla en la ultima historia de la publicación, Jirafas. A brindar, por más historietas de Fioramonti.

Así termina este recorrido, ¡ojalá la cuarta entrega no demore tanto en aparecer!

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Insurgentes Dibujos (2)

A unas semanas del último Dibujados, sigue la tarea de revisar novedades que circulan por los cada vez más extendidos circuitos de la Historieta Independiente Argentina. En estos tiempos iconoclastas es buen remedio sumergirse en las propuestas que llaman la atención por su calidad. ¡Apurala, Litoooooo!

Entre Pinamar y Valeria del Mar se encuentra Ostende, localidad donde reside Muriel Frega, una artista de puro talento y gran capacidad autogestiva, que no para de generar proyectos interesantes. Entre su nueva producción está la publicación de Amores en danza, en donde ilustra los textos de Javier Barrera.  El libro mezcla en relato gráfico en historietas en algunos capítulos y la prosa exclusiva en otros, dando una mixtura peculiar. La obra cuenta la historia de la familia Jara a través de sus miembros mujeres. Milagros Jara es iniciada en el arte de la danza por su madre el día de su cumpleaños número 6. En las paredes el estudio de baile están colgados los objetos que pertenecieron a sus antepasados, y cada uno de ellos tiene una historia detrás, algunas felices, otras dolorosas. La narración de Barrera es episódica, destacando los momentos necesarios para llevar el hilo conductor de de la obra. El dibujo de Muriel es plástico, haciendo indivisible el texto del dibujo, con una puesta en página compleja y siempre cambiante. La tapa tiene tintas metalizadas -el scan de la derecha no le hace honores-, y los interiores son a todo color. ¡Hay que estar atentos porque solo se hicieron 100 ejemplares!

Después de un largo parate, en donde los muchachos de Panxa se reestructuraron y siguieron editando a buen ritmo libros, revistas y fanzines para todos los gustos, volvió a aparecer un clásico de esta época: la Panxarama número 9, cambiada y renovada, pero con el mismo espíritu de siempre. Lo primero que destaca es el formato, dejando atrás el 14 x 20 cm., o sea el A5 refilado, para saltar al A4, lo que permite que la revista luzca los dibujos que porta. Otra de las característica es que el staff de esta edición está integrado por hombres y mujeres en partes iguales, pero mejor que eso es que el nivel de todos es de bueno a muy bueno. Destacan los aportes de Epileptic Fred con Sin Fin, de Daniela Ruggeri con La pileta de Menen(dez), de Max Vadalá ilustrando el cuento de Godofredo Fink titulado Una casa de Paso, y de Verónica García con Síncopa. Además brillan las contribuciones de Gory con Noche en la Tierra, una especie de zapping del apocalipsis muy efectivo, Ramona II con El encuentro, con un nivel de dibujo tremendo y una historia muda, figurativa y profunda, y Constanza Oroza con Pérdido, una narración poderosa de arte superlativo. En resumen, el mejor número de Panxarama por lejos.

Sádico es la versión extendida y corregida de la homónima publicación lanzada el año pasado. Enmarcada de lleno en la corriente Grim’n’gritty, muy popular en el cómic americano de los 80 y 90, con exponentes como The Punisher, Lobo y el Suicide Squad , la historia se centra en el personaje de tapa, un anti-héroe dispuesto a tomar la justicia por mano propia -ser juez y verdugo- para dictaminar sentencia sobre los criminales que mata sin el más mínimo remordimiento e, incluso, disfrutando del acto, de allí su nombre. Su antípoda es El Momia, un súper-héroe, que respeta la vida, pero que al verse superado por la operación criminal que intenta desbaratar, recurre a Sádico para que lo ayude en su cruzada. El guion de Fernández y Palazzesi explora el enfrentamiento entre las visiones opuestas de los vigilantes, para encontrar las zonas grises donde ambos fallan, mientras exponen cuestiones de relevancia social y criminal. El dibujo de Jesús Soria está en nivel de excelencia, con buenos planos y encuadres, además de un buen manejo de la anatomía y los gestos. La impresión láser garantiza masas plenas, puesto además de tener tapas color, los interiores están a dos tintas. Si bien la cuestión de la justicia particular -omnipresente en las historietas influenciadas por la corriente más comercial del cómic americano- fue zanjada desde la creación del estado de derecho, destaca la calidad con que los autores exploran la polémica.

Cierra este escueto recorrido, La Llave, la serie de 7 tomos -o sea 7 revistas- escrita, dibujada y editada por Ramiro Gerez Murguia, el factótum detrás del sello Mandale Tinta. De producción cuantiosa, sostenida y veloz, el dibujo de Ramiro -en plena formación- todavía tiene mucho campo para mejorar, pero aún así destaca en él una habilidad inusitada para la dinámica del movimiento y las escenas de acción, algo que le permite contar sus historias plagadas de elementos fantásticos y humor cotidiano. En La llave, tres desconocidos obtienen poderes insólitos que no solo los llevaran a trabar amistad sino que también a unirse en contra del malvado Uskomaton. Las revistas están bien editadas, aunque sería excelente agregar una rotulación digital en el futuro. Acción pura, buenos personajes, una trama divertida y una serie larga que empieza y termina, pocas veces ha pasado tanto en las haras del fanzine.

Por hoy ya está bien, pronto se vienen más reseñas! Hasta la historieta siempre!

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Insurgentes Dibujos

Como una corriente siempre díscola y cambiante, la historieta independiente se transforma para sorprendernos una y otra vez , por suerte -hoy, ya, ahora-, tenemos una nueva edición de Dibujados -¡la dieciseisava!- que nos permite poder encontrarla reunida en un solo lugar, festejando lo que más nos gusta y divierte hacer: leer, hacer y compartir historietas. Y en este momento urgente, hacemos un recorrido por las novedades que algunos amigos de esta humilde casa tienen preparadas para el corriente fin de semana. ¡Dale Play, Switcher Master! 

Blinka, es el seudónimo tras el cual Tatiana Belén Cuccaro hace, entre otras cosas, Queseyó: una publicación que ya va por su número 9 -que es estreno absoluto para Dibujados-. Con influencias del manga, el dibujo suelto y claro, maneja bien las expresiones y los tiempos que se requieren para contar esta comedia dramática y romántica, que se apoya en la relación de sus protagonistas –Robin y Félix– y su grupo de amigos. Un guión interesante y divertido, con momentos logrados, que pone el foco tanto en las palabras como en los silencios. Destacan, elementos atractivos, como el especial cuidado que pone la autora, en el vestuario des sus personajes. ¡Es que estos muchachos jamás repiten prenda!

Desde Tandil, el hombre suburbano, Alfredo Retamar, retorna con el tercer número de Líder Metalero, el vástago musical de Líder Negativo -a esta altura, una de las publicaciones más longevas del medio con 9 años de trayectoria y sendas ediciones-. La revista nació bajo la idea de adaptar canciones al formato historieta, un concepto que cada vez que si se explora como es debido puede tener muy buenos resultados. Impresa en febrero de 2018, esta vez la revista no solo trae adaptaciones de canciones de rock, sino también historietas con el rock como hilo conductor. Sus páginas reúnen a un conjunto de colaboradores que viene trabajando juntos desde hace mucho, como los hermanos Nuñez, que siempre cumplen.

El Estudio Mafia tuvo tres miembros fundadores, pero hoy son muchos más, y si algo les sobra es talento, ganas y esfuerzo. Una de las recientes incorporaciones al grupo fue Ernán Ciriani, mítico artista del under y editor de la colección Burlesquitas. Ya discontinuada, su sucesora es la colección Bambini, que hace su debut con 5 títulos, a cargo de distintos artistas: Mantrul, Teleniño, Fede Di Pila, Nana y Diego Sánchez. Todas las Bambini son historias autoconclusivas e inéditas, entre 20 y 26 páginas, en formato a6. A todo esto se suma, entre otras cosas, Mensaje, de Martín Lietti, un funzine a cuatro tintas en risografía, además del lanzamiento oficial de Las increibles bestias de Herbert no se cuanto, de Nacho Flores. Solo es cuestión de acercarse, charlar y ver, ¡que la cantidad de material que tienen estos muchachos es asombrosa!

Por fin, desde Mar del Plata, vuelve Kundo Krunch, un artista en plena ascendencia, que trae consigo la reedición de Deuz Tecnicorp, una alucinante historia de ciencia ficción, punto de inicio para un universo ficcionario que promete.  Además, como miembro del sello editorial Faro Negro edita, en conjunto con Tuve Medio, una obra de Matías Chenzo, titulada ¿Lo hacés por la plata o por el placer? Una historia que gira en torno a un joven artista plástico que ve delegada su obra personal por dedicarse a producir aquello que exige el mercado; y que atormentado por haberse convertido en algo que él mismo desprecia se propone realizar su obra más impoluta para poner fin a un período negro de su vida como artista.

Bien, Dibujados esta por comenzar, así que nos vamos para allá, no sin antes prometer que mañana estará la segunda parte de esta reseña de novedades, porque al festival se va los dos días. ¡Es que es una fiesta! ¿Cómo te la vas a perder?

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Amigos de la casa

Bueno, este año que todo se lleva, hasta el tiempo, ¡también se lleva las reseñas! Así que ante la inminencia de dos eventos como Viñetas Sueltas y Dibujados, corriendo con viento y marea, tres amigos de la casa traen novedades en una nota más rápida que visita de médico, y plagada de frases de otros! Vini, vidi, vici y hasta la viñeta siempre!

Arrancamos con el marplatense Kundo Krunch, que apareciendo con timidez algunos años atrás, a fuerza de talento y compromiso, es hoy uno de los artistas más requeridos y de mayor producción el ambiente independiente. Deuz Tecnicorp es un proyecto co-editado por los sellos Faro Negro y Mitomante, un fanzine hermoso, titulado La reminiscencia de un sistema obsoleto, en formato A5 apaisado (21 x 14,5 cm.) y 24 páginas a color. La historia transcurre en un futuro donde los países ya no son manejados por gobiernos democráticos sino por corporaciones, donde los ciudadanos son también los empleados que llevan estas empresas adelante, y según el puesto y rol que desempeñen en su trabajo es la clase social a la que pertenecen. Allí, tres personajes que desempeñan funciones para una farmacéutica terminan siendo víctimas de los medicamentos que ellos producen. Cómo y por qué es lo que nos cuenta Kundo.

El enrulado Kokin Kokambar viene afiladísimo, y bajo el lema de campaña ‘A todo culo‘, prepara  tres publicaciones nuevas bajo el sello Ediciones Pollofante. Una de ellas -y a la que le tengo más fé- es Culín, un culito como vos, como yo, como todos, un fanzine de 32 páginas, en formato A6 apaisado. A él, se suman,  Historia de un culo y su continuación, Historia de un culo más grande, un cuento infantil ilustrado para niños, todo obra del omnipresente Kokin, con la participación estelar de Verónica Falco. Pero eso no es todo, falta nombrar la colaboración de Kokin, en guión, y Juan Pablo CuriaLocuria Toons-, en el el dibujo, haciendo una revista de tiras cómicas, intitulada Miguel Ángel Buenas Noches, y que tiene la pinta de ser por demás de divertida. Son 28 páginas a color, en formato apaisado. Como pueden ver, hay para elegir.

Para el cierre, están los muchachos de Purple Books, que este año dieron un paso adelante para proponerse como unas de las editoriales más pujantes, tanto por iniciativa como por calidad. Este año editaron Panteras, de Mazzitelli y Alcatena; además de Yo-Nen, de Lea Caballero; y el segundo tomo de Jelly Kid, de Franco Viglino. Ahora, Purple vuelve a la carga con una nueva línea de fanzines, de los cuales el primero es Re-bolt, por completo a cargo de Rodrigo Yoshimiya. La historia se centra en Denki, un joven misterioso que llega a Port Town con el objetivo de encontrar a un individuo conocido como Re-bolt. En su búsqueda, se topa con un escandaloso niño que causa el terror entre los vecinos. Luego de ser víctima en carne propia de las travesuras del chico, Denki averigua que este responde al nombre de Re-bolt. ¿Será este chico la persona a la cual Denki buscó durante tanto tiempo? Esta es la incógnita que se devela en 32 páginas en blanco y negro, con tapas color, en formato 14 x 20 cm. El arte de Rodrigo es cosa seria, están avisados.

Bueno, pocas reseñas esta vez, pero con novedades que prometen! A entrarles sin miedo! El fanzine cumple y la historieta dignifica!

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Fanzines que se las traen

Durante la segunda parte del año aparecieron varios fanzines valiosos, tanto por la calidad de su arte como por lo cuidado de sus ediciones, pues en esta época de avance tecnológico, la forma en que una obra se edita influye de manera decisiva en el gusto del público a la hora de acercarse a ella.

Matías Mendoza dibuja, escribe y edita desde hace un tiempo y de buena manera, integrando el equipo de Telecomics y a través del webcomic Vegetare para Atmósfera Editorial. Este año además lanzó dos fanzines que se las traen. Uno de ellos es Nakano y la máquina, contado una historia que mezcla fantasía y ciencia ficción, donde la realidad hiperindustrializada se mezcla con la pesadilla del mito. La visión que propone Mendoza es interesante, es la industrialización la que convierte a los hombres en demonios, y frente a ello, Nakano -que lleva la tragedia en su piel-, decide combatir y llevar a cabo su venganza. El dibujo es sintético pero tortuoso y la puesta en página es intensa, resuelta en pocos cuadros donde los escorzos y las visiones angulares destacan. Los textos son complejos, jungando entre el lenguaje metáforico y  las definiciones contundentes. La presentación sobresale por la elección de materiales, tapa color, insert desplegable en papel de color, e interiores a una tinta en papel misionero.

El otro es El Hambre, que desarrolla una historia de ciencia ficción en una Tierra prehistórica, contando el primer encuentro de nuestros antepasados humanos –australopitecos– con un ser extraterrestre de inteligencia superior. De ese encuentro, se deduce por consecuencia el nacimiento de la conciencia humana, sin embargo lo que interesa es cómo eso sucede. El dibujo se puebla de cuadros pequeños contando una secuencia yuxtapuesta que se resuelve en cuadros a página completa.  Por momentos, el trazo de Mendoza encuentra sus influencias en el Breccia de Mort Cinder y en el Olivera del primer Gilgamesh. Los textos por otro lado, cuentan la historia desde dos puntos  vista distintos, el extraterrestre y los monos, y demandan atención por parte del lector. La presentación es impecable, tapa color, un prólogo en papel de color celeste e interiores a una tinta en papel amarillo. En resumen, Nakano y la máquina y El hambre son dos joyas.

Este año, el bueno de Kokin Kokambar, amén del recopilatorio de El Capitán Supositorio, lanzó un publicación secuenciada de nombre Historietas Extraorinarias, en formato apaisado (20,5 x 9 cm.), a razón de una tira por página. Kokin es la demostración cabal que para ser un buen historietista no hace falta ser un dibujante eximio o  un guionista fenomenal, sino tener una buena idea y saber llevarla a cabo. Y en eso está todo, desde la elección del formato singular que realza y pone foco de manera individual en cara tira hasta desarrollar varias historias paralelas que van entremezclándose hasta ser solo una. Así, el autor juega a despistar para después unir las piezas y hacer que todo encaje sin forzar las situaciones. El dibujo muestra progresos en la síntesis, y los diálogos son siempre ingeniosos manejando la parodia con soltura. El universo de Kokin es particular, plagado de cafeteros y vendedores de panchos, que atestiguan o son parte de un mundo descabellado y ridículo, donde la estupidez está al servicio de la risa de manera inteligente. Para hacerla corta, Historietas Extraordinarias te lleva a buen puerto.

Si de regresos con gloria se trata, Pablo García y Jorge Blanco vuelven a la carga con Camulus, el dios céltico de la guerra y guardián del Tír na nÓg. Para andar sin rodeos, la historia es una de las mejores del personaje y, también, de las más necesarias, puesto que después de 19 años de andanzas en publicaciones esporádicas, una puesta al día con los lectores se hacía imprescindible. Con una tapa potente y a lo largo de 24 páginas, plagadas de cuadros a página completa en riguroso blanco y negro, García repasa la historia de Camulus, con textos en primera persona, que ponen los hechos al alcance del lector, manteniendo la tensión narrativa y sin caer en obviedades; mientras que Blanco logra desde el dibujo uno de sus picos artísticos, haciendo de este fanzine la antesala ideal para la edición definitiva de El dios fugitivo, la historia que quedara inconclusa tras la cancelación la revista Magma, allá por el 2009, y que está anunciada para el año que viene en formato libro. Dicho de otra manera, la Saga de los dioses sirve de puerta de entrada para uno de los grandes personajes del cómic independiente argentino y te deja con ganas de más. No es poco.

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Dos Recomendaciones

Bien, había planes de publicar esta reseña por lo menos hace una semana, pero el tiempo es tirano y no por mucho madrugar se amanece más temprano -o algo así-, así que concluida la octava edición de la Crack Bang Boom, en Zinerama se publican 2 recomendaciones.

Luego de una obligada re-estructuración interna, el sello Gutter Glitter editó Cría Cuervos -y te arrancarán los ojos-, la nueva obra de Paula Andrade. En la historia, un brujo maldito se embarca en una travesía para encontrar los ingredientes necesarios que le permitan realizar un hechizo que puede redimirlo, aunque esa posibilidad sea remota. En su viaje de recolección, se enfrentará con criaturas oscuras y guardianes arcanos al mismo tiempo que ganará aliados. Por fin, en su viaje de redención, se verá obligado a confrontar con su culpa y con las consecuencias del crimen que cometió.

Cría Cuervos -originalmente titulado Zauberkraft– es la primera novela gráfica de Paula Andrade, y en sus más de 150 páginas muestra su evolución como autora. A través del viaje lúdico y espiritual del protagonista, se puede apreciar el manejo de los tiempos narrativos de la historia, donde los diálogos están bien puestos, las acciones antes que explicarse se muestran -tal y como debe ser en una historieta de buena factura-. A nivel gráfico, hay momentos deslumbrantes dentro de un nivel general alto. En ciertos pasajes, debido al largo tiempo que tomó la producción del libro, se ven sutiles cambios en la resolución estilística de las páginas, pero hay que tener el ojo acostumbrado para poder encontrarlos.

Hacia el desenlace de la historia, todo lo que parecía ser, cambia de status quo, y la verdadera trama se devela. Esa revelación final esta bien manejada, y no solo resulta natural sino, también, inteligente. En resumen, Cría Cuervos es un paso adelante en la carrera de Paula Andrade, alejándose de su universo preferido –Gomorra-, pero manteniéndose en el sendero de lo fantástico, lo místico y lo sobrenatural, y que confirma que es uno de los autores vigentes en la panorama de la historieta vernácula.

Desde hace un tiempo, circula un libro-fanzine, producido casi a demanda, que cuando fue reseñado en en el blog de Comiqueando desató una lluvia de trolls de características épicas, se trata de El Capitán Supositorio, de Kokin Kokambar. A través de sus 178 páginas, la obra recopila los primeros 4 números de la serie, que cierran de modo perfecto, quedando los números 5, 6 y 7 para un segundo y último tomo.

Kokin Kokambar es, hoy por hoy, uno de los humoristas con más talento en el campo de la historieta, haciendo gala de un costumbrismo absurdo, que levado al extremo desata las reacciones más impensadas. Así, el Capitán Supositorio, es el héroe idiota de una Nación Argentina descabellada, donde todo puede pasar, incluso el mayor desatino -Osea, una Argentina muy parecida a la real-. Más allá de eso, el Capitán y sus compañeros -en especial, el siempre famélico Dark Chanch, el ninguneado Ñ-Man y el trotskista Hombre Neumático-,  enfrentan como pueden todo tipo de amenazas -como Eschumacher, el dios new age asirio; Urno, el churrasco y el Minotauro Uruguayo que planea destruir Buenos Aires con un termo atómico-. La galería de personajes secundarios es generosa, y en ella destacan Benito Mostacher, Pipo Brazos de resorte y Carlitos, el hombre que ignora, entre otros.

Los diálogos manejan el disparate con maestría y los remates están puestos donde deben. La historia crece en tensión, mientras las situaciones se suceden y los personajes participan de la acción en la dosis justa, logrando una historia coral plagada de desatinos y carcajadas. El libro tiene algunos errores, más que nada en el letreado, algo que, por la forma de producción, se fue corrigiendo a medida que se imprimieron nuevas tandas. En otras palabras, El Capitán Supositorio es bueno y es una muestra de las maravillas que pueden pasar en ámbito de la historieta independiente.

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Más novedades dibujadas!

En esta segunda parte del año, se observa una seguidilla de eventos de historieta que concentran gran actividad, en especial porque a partir de mañana, con la catorceava edición de Dibujados y -en menos de 2 semanas- con la cuarta edición de Comicópolis, los editores ponen oficialmente todas sus novedades al alcance directo del público. En general, hay una tendencia que se mantiene en estos últimos años y es que el volumen de lanzamientos siempre va en constante aumento. De hecho, este recorrido por las nuevas ofertas editoriales, se suma al que ya hizo Sergio Schiavinato, con la certeza que se necesitarían 2 o 3 notas más como para hacer una cobertura exhaustiva de la escena actual. Pero ya queda en manos del lector animarse, ir, charlar con los autores, atreverse con cosas nuevas, hay un mundo de historietas por descubrir. Por último, es importante mencionar que en el próximo Comicópolis, el sector fanzines va a tener un total de 200 expositores, una cifra que probablemente sea un pico histórico de participación y actividad. Hay historieta para rato, señores. Ahora sí, a los papeles.

Los amigos de Panxa Editorial, que también forman parte de la organización de Dibujados, siempre tienen cosas nuevas que mostrar. La primera cosa que hay que mencionar, es la edición del demorado Cíclico, el libro de Luis Gory, que por complicaciones de último momento no llegó al Dibujados pasado, pero que esta vez está listo en tiempo y forma. Cíclico explora lo circular de los ritmos vitales y está escrito y dibujado por Gory, con textos de Godofredo Fink al principio de cada capítulo. Son 48 páginas, a todo color, en un formato algo atípico -12 x 17 cm.-, cosidas a la manera japonesa. Un libro objeto. Además, Federico Ferro -(a) Epileptic Fred– edita Los Caminos del señor Nada. El personaje fue una sección fija en la revista Panxarama y también apareció en la revista-libro de ciencia ficción Cuásar, además de inaugurar la colección Libros de Juguete con PLOC. La historia es muda y en completo blanco y negro. El libro tiene un formato 14 x 20 cm., en cartoné lomo recto.

La colección Libros de juguete agrega un titulo más ya que El pozo, el amo es el volumen 7 de la colección. La obra es un trabajo de Juani Navarro, sobre textos de Rafael Barret -escritor anarquista español-. Navarro es un autor particular, con un estilo de dibujo que conecta con el underground norteamericano –Robert Crumb y Peter Bagge-, pero con una inconfundible impronta argentina. Su obra Pueblo Chico, también editada por Panxa hace unos años, lo mostró como un autor maduro y listo para que más lectores lo conozcan. El pozo, el amo es un minilibro -5 x 7 cm, o sea, un A8 refilado- y la encuadernación es cartoné lomo recto -o sea el tapa dura tradicional-. Todas las encuadernaciones de Panxa son un trabajo artesanal, algo a lo que Federico es muy afecto y maneja con excelencia. Para un bibliófilo y coleccionista de libros objeto, estas ediciones son la perdición absoluta.

Desde la costa del sudeste bonaerense -osea, Mar del Plata y aledaños-, llega una nueva editorial de nombre Faro Negro, dirigida por 3 artistas de la  zona –Kundo Krunch, Lou y Manu Amagi-, que se propone como una cooperativa de autores, además de una familia y una trinchera para la historieta independiente y autogestiva. Entre sus lanzamientos está Pagano, de Raúl Andrés Gómez y Lou. Un magazine apaisado en formato A6 -14,8 X 10,5 cm.- a todo color, que cuenta una historia de horror, escrita por Gómez e ilustrada por Lou, que muestra los ancestrales secretos de una tribu y su misteriosa forma de procrear, y cuya frase de apertura es ‘Escucha a través del viajero de los mil mundos su primer encuentro con los arboles místicos’.

El segundo título es Teatro Macabro, de Lou, una caja de madera tallada que contiene cuatro fanzines con historias unitarias que cuentan diferentes períodos y etapas en su vida.  Algunas son historias macabras, otras catárticas, en donde la caja es un símbolo de contención y final. Todo en formato A6 -10,5 x 14,8 cm.-.

El amigo Nick Gregory, ya en camino a convertirse en un histórico de la edición autogestiva, acaba de fundar su propio sello, hablamos de Zingo comics, que sale a la cancha con dos publicaciones. La primera es Punkpurrí, una recopilación de historias que Nick ya publicó en los fanzines Espinazo y Padawan, por lo que la revista en un recorrido por su carrera y su evolución en el dibujo. Hay también trabajos inéditos, entre cada historia hay un separador con ‘chistes tontos’ -algo con lo que Nick juega mucho en las redes sociales-, además de una historia  basada en una canción de Flema, la mítica banda de Ricky Espinoza. Hay que aclarar que la postal de Justin Bieber viene dentro del fanzine como regalo. Solo cabe decir una palabra: Tremendo.

La otra novedad de Zingo es el cuarto número de Padawan. Un fanzine que comienza a construir una cierta trayectoria en el medio, y que tiene posibilidades crecer. La antología mantiene a los mismos autores –Rex Lupus, Alico, Leox, Noelia Mol y Nick Gregory-, por lo que algunas historias con continuará siguen su marcha. Como es costumbre, las tapas siempre están a cargo de un talento, y esta vez le tocó a Jok.

El ahora antropólogo Ricardo De Luca, editó -años ha- un fanzine que alcanzó los diez números en un periplo de algo más de 4 años entre 2002 y 2006, y que contaba las historias del Urbanomutante, el misterioso guardián de Urbanópolis, una ciudad donde todo podía ocurrir. Duma Ediciones vuelve a reincidir con este clásico underground, lanzando una selección de los últimos 3 números de Urbanópolis, agregando dos episodios más, uno del primer número de la revista -pero redibujado para la ocasión- y otro inédito por completo. Son 96 páginas en blanco y negro, en formato 14 x 20 cm.  El libro cierra con un epílogo escrito por cierto servidor. A darle una chance que De Luca sabe lo que hace.

Luego de hacer Crónicas de Tinta,  el bueno de Marce Martí reaparece con Cyra y la Vida, una tira cómica que sigue las vivencias de Cyra, una chica cínica -y hasta anarquista- que tiende a romper las reglas de manera continua. La protagonista está acompañada por su -única-  amiga, Pilar, casi su contracara -hippie y siempre alegre sin importar qué-, y su mascota, un cuervo bocón y de pasado dudoso. Las historias de Cyra lo abarcan todo, desde escaparse de clases en la escuela, a la apertura de un portal interdimensional en el inodoro de su casa, o llevar a la esclavitud a una comunidad de duendes que viven debajo de su cama luego de comerse a su reina. Si hay una situación complicada, ella seguro está ahí para sacar provecho. Después de cierto tiempo sin publicar, en este regreso, Marce Martí muestra un trazo más suelto pero a la vez seguro, con buen manejo de los grises.

Antes de seguir adelante, hay que mencionar un nuevo talento de reciente aparición, se trata de Tatiana Cuccaro, mejor conocida en el medio como Blinka, y que lleva 5 números de su revista Queseyó. El terreno del fanzine por lo general depara este tipo de sorpresas, alguien que hace algo casi en secreto y que uno tiene que estar ahí para poder encontrarlo, el asunto es que Queseyó es una buena historia, liviana, sonriente, actual, bien contada y con buenos diálogos. Por supuesto que desde el aspecto formal hay cosas puntuales para mejorar, algunas perspectivas, proporciones y el trabajo de fondos, pero lo principal está, el trazo del dibujo correcto, tiene posibilidades -y por momentos recuerda a Maitena-, y los personajes funcionan. Con respecto a la historia, Robin, una chica de 21 años, se muda fuera de la casa de sus padres y se va a un alquiler compartido, donde conoce a Félix, un muchacho solitario y algo osco. Los nuevos compañeros no podrán evitar ese choque de trenes en colisión que es el amor, pero, en el medio, amigos y enredos hacen las cosas muy divertidas de leer. Si vas a comprar un fanzine, que sea este. Y ojo con Blinka, que se viene.

Para este Dibujados, Frideld lanza a través de Kanazuchi Productions  un nuevo tomo de Onigamen, la segunda parte de En Viaje a Onigahara, donde continúan las aventuras de la sacerdotisa japonesa Sanae, sus demonios protectores Kensei y Haku, el hechicero -y ejecutivo de ventas- Yasuhiro, y la espadachina Tomoko que por fin se reúnen para hacer frente a un mundo diabólico donde deberán luchar contra la bruja Kegare y sus seguidores. Para para volver a casa, nuestros héroes tendrán que enfrentar a los fantasmas de su pasado se  que les pondrán las cosas aún más difíciles, porque como dijo Spinetta, ‘después de todo tu eres la única muralla, si no te saltas nunca darás un solo paso‘. Lo que hace Frideld está muy bien, en especial porque pone el énfasis en el desarrollo de la historia, cuidando los diálogos y la construcción del relato. El dibujo es correcto y cumple su función, juega con la masa de negros plenos, aunque modula muy poco la línea.

Dejamos a los pesos pesados para el final. El amigo César Libardi,  factótum de Rabdomantes Ediciones pega fuerte con tres ediciones. La primera es Paint it black, de Rodrigo Canessa y Nicolás Barbera. La sinopsis dice así: ‘Icarus deambula las calles de Diamond City buscando venganza y justicia, pero cuando un mal mayor aparece, este vigilante se verá cara a cara con su crudo pasado y deberá tomar las decisiones correctas para que todo no termine en una tragedia. Nos sumergimos en la vida de Icarus Black y su lucha contra la corporación Stardust y un enigmático enemigo conocido como Raybakov‘.  En tanto que la segunda es Flash Card Mistery Man, de Damián Connelly y Fernando Calvi. La historia se pregunta ‘¿Qué pasa cuando te despertás en un sótano frío y húmedo y te das cuenta de que ya no sos humano? Nathan es un androide que tiene una misión: Encontrar a una mujer conocida como Baby Blue. Guiado por unas extrañas tarjetas, él deberá sortear una gran cantidad de obstáculos y por sobre todas las cosas, resolver varios misterios.’ Ambas publicaciones son parte del subsello Ojo Eléctrico, al cual hay que estar atentos, pues promete una catarata de títulos para los meses que siguen, todo en formato 17 x 24 cm.

Dejamos el tercer lanzamiento aparte puesto que requiere cierta dedicación. Si algo nos dejó la edición de la efímera y errática Bastión por parte de Gárgola Ediciones en la primera década del nuevo milenio eso fue Angela de la Morte, del enorme Salvador Sanz, y el clásico instantáneo que fue -y es- El Hombre Primordial, de Mauro Mantella y German Erramouspe. Dice Andrés Accorsi en el prologo, ‘El Hombre Primordial es atípica en todo. Habla de sexo, religión y política, despliega un nivel de violencia escabroso, prolijamente ornamentado con una sutil pátina de poesía, y hasta se da el lujo de indagar en un personaje que tiene síndrome de Down…Realmente impredecible, impactante, conmovedora. El resultado es una gema extraña de la Historieta Argentina”. Para esta edición las páginas fueron corregidas y reletreadas, el producto final hace brillar aún más los logros de la obra. Hay que decirlo, esto es compra obligada. Son 108 páginas, en formato 17 x 24 cm.

En el final del recorrido, queda recomendar los dos tomos de una obra que va creciendo con cada página, JellyKid, de Franco Viglino. Editada por Purple Books, a la edición del segundo tomo, se la acompañó con la reedición del primero, ahora con una nueva tapa -alucinante-. No hay mucho para decir excepto que la historia crece en desarrollo y se complejiza sin perder la frescura, esto es aventura pura, lo que nos gusta, bah. La sinopsis del segundo tomo dice así, ‘Oliver lleva bastante tiempo siendo Jellykid, el chico con poderes de aguaviva que defiende a la Tierra y sus habitantes. Una nueva amenaza se esconde en el fondo del océano y, en esta ocasión, nuestro héroe se une a una vieja enemiga, Pangea, para enfrentar a la raza de antiguos seres conocidos como Jellynoids‘. Para el que siga a Franco Viglino, esta nueva aventura del Jellykid es un derroche de talento. La calidad de impresión del libro es apabullante.

Bueno, eso es todo por hoy. Nos vemos en el Dibujados, el único evento del mundo donde la historieta, la amistad y la cerveza se mezclan en partes iguales. ¡Qué más querés, papá!

 

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Eventos en el fin de semana

A partir de este viernes 4 de Agosto de 2017, el fin de semana tendrá como característica peculiar la sucesión de eventos relacionados con la historieta. Sin dar demasiadas vueltas, recorramos la distintas que se presentan por orden cronológico.

Mañana viernes, a partir de las 19 horas, en el Centro Cultural Ricardo Rojas -Avenida Corrientes 2038-, tenemos la apertura de la muestra Fragmentos de una Historia de la Microedición. La muestra está curada por los editores Alejandro Bidegaray -editor de Musaraña Libros– y Alejandro Schmied -editor de Tren en movimiento Ediciones-,  y mucho de lo expuesto allí -en lo que refiere a la historieta independiente- surgió del trabajo en nuestro blog hermano Zinerama, algo que nos llena de satisfacción.

La muestra se describe como: ‘Fragmentos que cuentan una historia de lo pequeño, de lo local, lo efímero. El boca en boca, el mano en mano. La puesta en cuerpo de una comunicación urgente. Las escenas, los ambientes, los guetos, los rincones, los márgenes, las fugas. Una historia de la información y la cultura subterránea. Auténticos chispazos de luz personal en la oscuridad de la información hegemónica… …Lo pequeño, lo ignoto, pero también lo indómito, lo salvaje. La información directa, y por eso, casi siempre, la más verdadera. Recorriendo estas tapas de fanzines, publicaciones ocasionales y microediciones, intentamos también acercarnos a la Gran Historia de la cultura alternativa de las últimas cuatro décadas en Buenos Aires y su periferia.’

Pasado mañana, el sábado, entre las 14 y las 20 horas, tendrá lugar la  Feria del Comic Independiente 2017, como parte de la Experiencia Da Vinci, un evento multimedial organizado por el instituto homónimo -Avenida Corrientes 2037/49-. El evento tendrá a varios de los principales protagonistas de la actual escena independiente de la historieta, además de demostraciones en vivo, con artistas dibujando y firmando ejemplares, un taller abierto de historietas en el Patio y una mesa de Ex-Alumnos del Curso de Formación Profesional que el instituto imparte.

La Feria del Comic Independiente 2017 forma parte de un mega-evento para artistas independientes, con workshops y conferencias que cubren muchas áreas de la gráfica como publicidad, internet, animación e ilustración. La entrada es gratuita, pero hay que inscribirse en el siguiente link.

Por fin, el domingo 6, entre las 14 y las 21 horas, está el Proyecto kebondi: Encuentro de narradores gráficos y guionistas, el evento organizado por el grupo de artistas nucleados bajo el blog homónimo.  El lugar del evento en en el Gran Buenos Aires, de manera más precisa, en Hurlingham, en el Territorio Cultural ‘La cortada’ -General Simón Bolívar 1251-, y si bien es un poco lejos, se puede llegar tanto por colectivo como por tren.  La lista de artistas que participan es más que interesante, en donde se destacan: Brian Janchez, Camila Torre Notari, Darío Bravo, Emiliano Urich, Fernando Biz, Teora Bravo, Franco Viglino, JOK, Juan Caminador, Kokin Kokambar, Leonardo Figueroa, Cristian Mallea, Martín Gimenez, Martín Lietti y Ricardo De Luca, entres otros. También con el apoyo de la Escuela de dibujo Eugenio Zoppi, están programadas actividades, charlas y talleres.

Bueno, este fin de semana la Historieta Independiente está de parabienes! Solo es cuestión de acercarce, ver, tocar, animarse, la historieta -y sobretodo nuestra historieta-, siempre fue un viaje de idea. Pagá boleto y subí! Nos vemos!

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Novedades dibujadas!

Bueno, ¡que no solo de entrevistas vive el hombre! Y como el próximo finde se viene la decimotercera edición de Dibujados, nos toca enfocarnos en las novedades que van a estar disponibles en el evento de mayor trascendencia en la Historieta Independiente Argentina. ¡Vamos a los bifes!, dijo el carnicero.

Epileptic Fred, no solo es parte de la organización de Dibujados, sino también unos de los comandantes de Panxa Comics, en donde últimamente se ha revelado como un encuadernador obsesivo, sacando una colección de ediciones diminutas en formato inferior al A8 -7,4 x 5,2 cm-, bajo el nombre de Libros de Juguete. Parte de esa colección son los títulos Ploc, de FSF; Andar, de Darío Oliva; a los que ahora se agregan Sin título, de Eme NoregnaExplosión, de Martín Lietti; y Don Bosco Mon Amour, de Ayelén Ripster -con ilustraciones de Noelia Gómez-.  Digamos que esta es una colección por demás de interesante no solo por el tamaño y lo artesanal -cada libro está cosido y encuadernado a mano-, sino por los contenidos seleccionados.

Panxa Comics, además, lanza Cíclico, un nuevo libro del Gory, que explora lo circular de los ritmos vitales. Lo que me llama la atención es que el trabajo esta editado a todo color. Lo poco que vi, me intrigó, así que le pongo una ficha. No sé si, Mundo Gory, estará también disponible en el evento, pero es otro libro recomendable. Por si fuera poco -y como casi siempre- Daniela Ruggeri va a tener disponibles miríada de fanzines chiquititos de temática variada. Dani acostumbra a explorar lo cotidiano -eso que está ahí y por lo general no vemos- desde un ángulo diferente, volviendo novedosa la rutina de todos los días.

Desde la República Socialista de Florencio Varela, llega Fátima Fuentes, una mangaka de producción cuantiosa. Para esta ocasión, las novedades que trae son varias. Primero, está el quinto número de Paka Paka, la epopeya fantástica de los niños guardianes de la realidad. Digamos que de todas las obras de Fátima es la que a mí me resulta más original, porque  tiene un universo bien planteado, con muchos personajes que interactúan entre sí logrando una obra coral, donde la aventura está siempre presente. Por supuesto, Paka Paka es una obra en desarrollo, de la misma manera que Fátima es una historietista en crecimiento, pero la verdad es que causa impresión como la historia y su autora mejoran número a número.

Pero eso no es todo, también están las recopilaciones de En Verano y Pueblo Maldito, dos historias que Fátima serializó hace poco y que ahora están disponibles de manera integral. En Verano es una de Zombies, que recorre las convenciones del género, pero que tiene algunas variantes que la hacen interesante, por ejemplo, cómo los personajes interaccionan entre sí y cómo las víctimas están conscientes de su trasformación en muertos vivientes. Pueblo maldito, por su parte, es un compilado de historias autoconclusivas que exploran el terror y lo fantástico en un paraje que recuerda de alguna manera al conurbano bonaerense. El contenido es un poco desparejo, pero las historias que destacan, lo hacen muy bien.

Ubicado en la costera nación de Mar del Plata, pero de visita en Buenos Aires para el evento, el amigo Kundo Krunch se trae una nueva producción bajo el brazo. Descenso, es un thriller psicológico -una de suspenso, bah-, editado por el sello Faro Negro,  en donde dos personas que viajan en auto entre Buenos Aires y Villa Gessel ven encadenarse una serie de sucesos extraños hasta su inesperado desenlace. Por lo general, Kundo, cual hombre orquesta, suele hacer guión, arte y tapas en sus historias, pero esta vez formó equipo creativo con Amagi en el guión y con Lou en la tapa, para contar esta historia de 26 páginas. Además, Kundo va a tener disponibles sus otras producciones, los dos números de Prototipo 05, y el primer número de Ciudad Mugre Border’s, en donde nuestro amigo muestra su predilección por la ciencia ficción posapocalíptica.

Representando al feudo tandilense, llega la longeva Líder Negativo, el fanzine coordinado por el ascendente Alfredo Retamar. El último número es el 9 y, con 72 páginas, es el más voluminoso de los que se editaron hasta ahora. Como siempre, la antología reúne un numeroso y singular grupo de autores donde el nivel de dibujo es sólido y los guiones cumplen. Al staff permanente -los hermanos Núñez, Grela y Barsi-, se suman nuevos colaboradores. Además, también está Líder Negativo Challenge, que reúne 14 historietas de una página de duración de autores de Tandil, Olavarría, Buenos Aires, Mar del Plata y ¡Chipre! La revista se produjo para el EPAH3, de febrero pasado, y ahora llega al Dibujados.

Volviendo a la jungla de cemento, tenemos a Martín Giménez, factótum de NN Comics, que esta vez viene con dos novedades. Por un lado, tenemos la nueva versión de Panóptico, un unitario protagonizado por Luc The Barbarian. Si bien, la historia estaba disponible al público desde el año pasado, Giménez reescribió y redibujó algunas secuencias, además de agregar páginas, logrando un producto más redondo. Por otro lado, está Rad The V-Raider, una historia ‘a la Marvel Comics’, con no pocas influencias de el ‘Surfista Plateado’, y que a mí me hizo acordar a esta canción y a esta. Hablando ya más en serio, con excepción del efecto 3D en las letras del título, la historia y el dibujo están bien y muestran un crecimiento artístico más que interesante, y a mí -como propuesta- me atrajo. El final abierto promete una continuación de la historia, algo que me gustaría ver.

Nos quedamos casi en familia, para visitar a los muchachos de Vendetta Ediciones, que esta vez se traen la edición en papel de la revista digital El Antro. De alguna manera Vendetta es un desprendimiento porteño de UMC -la editorial avocada a los superhéroes argentinos-, o sea, los miembros de UMC que viven en Buenos Aires y alrededores decidieron seguir haciendo historietas en su tiempo libre y pergeñaron algunas historietas de buena factura, las que recopilaron en El Antro. Para hacerla corta, tanto los guiones de V Von E, Leo Figueroa y Gus Pereyra, como los dibujos de Juan Pablo Massa, Emiliano Urich y Gustavo Jiménez, tienen la calidad suficiente como para poner la propuesta en primera plana. Es casi una compra obligada, y ojo que ya está en preparación el segundo número.

Recorriendo los caminos del manga, nuestra primera parada son los territorios de Editorial Módena, el emprendimiento de siempre inquieto Fernando Biz. Este año, la editorial se viene con todo, y tiene en carpeta un montón de lanzamientos que están por venir, primero, la conclusión de Bienvenidos a República Gada en su quinto tomo -una cifra no menor en estos tiempos ‘indies’- como siempre escrito y dibujado por Biz; segundo, el tercer tomo de Sinestesia, de la talentosa Teora Bravo, que por la calidad de la historia y lo impactante de los dibujos debería ser -hoy por hoy- una posta ineludible para todo lector de la buena historieta; y tercero, Bonded Scars, la historia de una banda de rock, hecha por la dupla Noelia Sequeira y Pablo Rey -y que tuvo su origen en el fanzine Ameku-. Mientras esperamos todo esto, tenemos a Daily Life of Sefora, del español A. C. Puig. Por lo poco que pude ver, la historia hace gala de un humor absurdo y exagerado, pero efectivo al llevar las situaciones al extremo. Estoy seguro que entre los lectores de Editorial Módena esta serie va a funcionar más que bien.

Le toca el turno a Lea Caballero, quien comanda los destinos de Purple Books, una de las editoriales más pujantes de estos tiempos. Empecemos por el fanzine, Lea trae para el Dibujados a Kezia 3.0 -que según escuché se pronuncia ‘quesaia’-, la tercera y última parte de esta epopeya en clave manga ciberpunk, en donde la protagonista se enfrenta a los ‘perfectos’. El fanzine autoeditado está impreso a 2 colores, el dibujo impacta y la historia entretiene. No se puede pedir más. Seguimos con la publicación independiente, el primer tomo de Yo Nen, que tuvo su presentación en público no hace mucho tiempo atrás que y va a estar disponible en el evento. No hace falta hablar mucho de Yo Nen, todo el mundo del ambiente sabe más o menos que se trata de una historia de peleas con personajes bien carismáticos, pero sí hay que aclarar que para esta edición se re-trabajaron todas las páginas. La edición es más que prolija y leerte casi 100 páginas de corrido da gusto.

Cortamos el listado de novedades, para detenernos en la impactante ‘splash page’ de Kezia.

Hago párrafo aparte para hablar de un fenómeno que me sorprende para bien y que habla de cómo se está transformando el medio independiente. Me refiero a la edición de Panteras, de los celebérrimos Mazzitelli y Alcatena, por parte de Purple Books. Durante el último año, ya hemos visto otros ejemplos, como la edición de Sereno, de Luciano Vecchio, por parte de Gutter Glitter, o de Knightmare, de Balcarce y Jok, por parte de Fog of War -y que pronto sumará a Crazy Jack, de Amézaga y Meriggi-. Si ya en años pasados veíamos la proliferación de ediciones a color, que ahora los artistas profesionales elijan sacar nuevos trabajos con editores independientes, muestra cómo los proyectos de autoedición están virando hacia emprendimientos cada vez más comerciales. Veremos dónde termina la movida, pero seguro  todo esto nos habla de un crecimiento lento pero sin pausa del medio en general. No es algo menor… …Volviendo a Panteras, esta es la descripción de la historia: “Panteras es la combinación perfecta de poder, venganza, intriga y conspiraciones. Es una historia inmersa en el África negra, en donde Nabadru, el joven hijo de un poderoso hechicero, decide vengar a su familia y enfrentarse a la organización secreta conocida como ‘Las Garras de la Pantera’. Mazzitelli y Alcatena nos cuentan una fábula acerca de la caída y el ascenso de uno mismo, sobre la redención y el amor, en donde el destino nos irá guiando página tras página mientras recorremos la maravillosa selva africana hacia un inesperado desenlace.” Un libro indispensable para los lectores de historieta.

En el fuero federal, Rabdomantes Ediciones, el sello del amigo rosarino César Libardi, en un ‘joint venture’ con la cordobesa Atmósfera Editorial, de Damián Connelly, han co-editado Psicocandy, un delirio de ciencia ficción ciberpunk con mucha violencia y sexo explícito, escrito por el mismísimo Connelly y dibujado por Nicolás Brondo. Con respecto al guión, si bien repite recursos de trabajos anteriores -como contar la parte por el todo o desorganizar la línea temporal del relato- está entre la mejor producción de Connelly. En cuanto al dibujo, Brondo es un dotado al que le gustan los excesos, sus lectores ya lo conocen. El final de la historia deja abierta la puerta -de manera directa- a una continuación, que -por lo poco que pude ver en las redes- promete y mucho.

Casi al final del recorrido tenemos a Emilio Utrera, un artista y autoeditor que desde 2011 en adelante, cuando apareció con Barras, no para de dar sobradas muestras de su talento. Emilio viene con sus dos últimos hijos, P4triotas y La toma. Vamos por partes, P4triotas parte de la premisa de bajar la idea del ‘supersoldado’ a la realidad cotidiana, contando la historia de 4 superhéroes importados a la Argentina por el gobierno de turno que enfrentan una amenaza atómica. La violencia, el humor negro, la crítica política y social, se mezclan con las costumbres argentinas del día a día, para hacer de P4triotas un combo particular y potente, qué merece ser leído. Después, está La toma, la obra que apareció editada por primera vez en el número 113 de la extinta Fierro. La obra, ahora, fue re-editada por su autor, con nueva tapa e interiores en blanco y negro. La historia de tintes autobiográficos, cuenta cómo los trabajadores de una imprenta se organizan ante el intento de vaciamiento de la empresa por parte de los dueños. Humor, costumbrismo, luchas sociales, idiosincrasia argentina, demás está decir que La toma es un trabajo impresionante, de esos que en unos años va a aparecer entre las grandes obras de la Historieta Argentina.

Por último, ¡el autobombo! Quien esto escribe se convertió hace poco en editor de una antología de nombre Hora Tres. Un grueso volumen de 200 páginas -con tapa de Franco Viglino-. que reúne trabajos de varios autores, algunos de ellos de reconocida trayectoria -como Alfredo Grassi, Jorge Morhain, Gianni Dalfiume, Ernesto Melo, Laura Gulino y Edu Molina-, a los que se suman talentos de hoy -como Renzo Podestá, NN, Hernán Castellano y Fernando Brancaccio-. La revista-libro también incluye una larga autobiografía escrita en primera persona por José Muñoz -autor de Alak Sinner, Sophie, En el bar y Carlos Gardel-, además de algunas notas de investigación sobre la Historieta Argentina, escritas por Ricardo De Luca. También, hay ilustraciones de grandes artistas y amigos como Martha Barnes, Paula Andrade, Fátima Fuentes, Lea CaballeroKundo Krunch y más. Todo en un formato enorme y a un precio irrisorio. De alguna manera Hora Tres es hija de Zinerama, ya en ella también participa el fundador del blog, Roberto Barreiro. Para terminar, queda decir que en Dibujados vamos a compartir stand  con Emilio Utrera, algo que nos llena de orgullo.

Bueno, eso es todo, estén atentos porque antes que la semana termine el ‘bambino’ Schiavinato va a despacharse con otra nota de recomendaciones para el Dibujados. Recuerden asistir bien munidos de moneda corriente de curso legal, tanto para comprar historietas como para tomar una cerveza con amigos, ¿qué mejor plan para un fin de semana? ¡Nos vemos ahí!

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Lucía Brutta: Música, serigrafía y un millón de historietas

Lucía Brutta, historietista, serigrafísta, editora y melómana.

Lucía Brutta es, tal vez, una de las mejores representantes -dentro del campo de la Historieta Argentina- del espíritu  del fanzine como expresión contracultural. Dueña de un sentido del humor ácido y absurdo, sus historietas navegan entre la crítica social y la parodia. Editora de infinidad de fanzines, sus últimos trabajos, New Mafalda, Un millón de bandas malas, y sus colaboraciones en Zapping, la ubican en un momento artístico por demás de interesante.

Fecha de nacimiento, edad, y cuándo dibujaste tu primera historia

“Nací en Barranqueras, Chaco, en diciembre del 86. Tengo 30 años, pero todavía no me acostumbro. Mi primera historieta la hice en el 2008, para un fanzine llamado Ameba que editábamos junto con algunos amigos pintores. No sabía nada de nada.”

¿Tenés estudios formales de historieta? Si es así, ¿con quién estudiaste? ¿Cuáles son tus influencias literarias y artísticas a la hora de hacer historietas? En tu trabajo se nota cierta jugueteo con el pensamiento anarcopunk mezclado con un sentido del humor absurdo y, a veces, escatológico. ¿Qué cosas te interesa contar y por qué?

 

New Mafalda, Marketin’ no cross y Serigrafía para tontos, ejemplos de la producción de Lucía Brutta.

“Fui a clases en la Escuela de Historieta Eugenio Zoppi en Morón, con Cristian Mallea y Ángel Mosquito. Estuve alrededor de un año en el 2010. De historieta me gusta todo lo que llaman Cómic Underground, en un principio Robert Crumb y luego otros ya un poco más jóvenes, como Peter Bagge, Julie Doucet, Charles Burns y casi cualquier autor que pudiera salir en las revistas que editó Crumb, como Zap o Weirdo, y también en otras revistas, como El Víbora.

Todos esos autores hacen humor. Yo intento ser graciosa, pero también me gusta mostrar las miserias humanas, que no necesariamente tienen que ver con lo escatológico. Lo de la influencia anarko punk supongo que es porque voy a ver bandas, pero no es necesariamente ese pensamiento, sino de todas las culturas que se cultivan a partir de los diferentes estilos musicales y que van acompañados por un mensaje. Me gusta la música, la investigo, colecciono vinilos, y es donde me muevo cuando salgo y lo que me acompaña todo el día.”

Ya fue, primer capítulo de Un millón de bandas malas, que fuera publicado en la antología Informe.

¿Cuál fue el primer fanzine del que participaste y cómo se desarrolló tu trayectoria hasta hoy?

Informe Historieta Argentina del Siglo XXI, una antología curada por José Sainz y editada por la Editorial Municipal de Rosario.

“El primero fue uno que editaba con mis amigos a los 15 años, se llamaba Sr. Alelí y hacía las tapas con collage. Hicimos 20 números. Después siguió Ameba, como dije antes, también con amigos. A partir de que empecé a dibujar historietas, hice el zine Caca, donde ponía cualquier cómic que iba haciendo mientras aprendía a dibujar y narrar.

Después, con algunos colegas editamos la revista Qué Hammmmmbre!, donde la idea principal era hacer un fanzine mejor editado con el formato de tira, como los libritos de Mafalda o las revistas de Paturuzú, donde hubiesen historietas anecdóticas. Además hicimos muchos otros fanzines sin sentido con nombres como Xilocacaína, Contra la pared, Descontrol, Me cago en Dios, Juancito y el lobo, Ideas Alienígenas, El travesti Julieta, La monoteta. Ahora, tengo Zapping, donde solo somos 4 historietistas. En el 2015, participé del libro Informe Historieta Argentina del siglo XXI, con el primer capítulo de Un Millón de Bandas Malas, llamado Ya fue, y colaboro hace unos años con el fanzine La Ponzoña, que es editado por Pablo Horacio Garibaldi -(a) Pablo Ponzoña-, donde publica sus increíbles collages que por lo general incluyen muchas calaveras y parodias sangrientas de publicidades.”

Rock Estar, segundo capítulo de Un millón de bandas malas, a la espera de recompilarse en libro.

Vos fuiste una de las organizadoras del ciclo Venga a Dibujar, que en su momento congregó a una cantidad importante de artistas y tuvo relevancia en el ambiente de la historieta ¿Cómo nació el ciclo, en qué consistían y cuánto duró? ¿Cómo eran esas tertulias? Un fanzine muy relacionado con el ciclo fue Qué Hammmbre!, ¿se generaron además otro fanzines a partir del Venga a Dibujar?, ¿cuáles?

Algunos de los afichas con que se promocionaba el ciclo Venga a Dibujar.

“Siempre pensé que se aprende más de los colegas que de los profesores, entonces se me ocurrió juntarme una vez por semana con gente que hace lo mismo para obligarme a dibujar con periodicidad. La convocatoria era abierta, podía ir quien quisiera, primero lo hicimos con 2 amigos en mi departamento diminuto, y luego nos mudamos a un centro cultural llamado La Vecindad donde podíamos alojar a toda la gente interesada. Hacíamos fanzines de historieta -tipo cadáver exquisito-, que después fotocopiábamos. Más adelante llegamos a sacar Qué Hammmmbre!, donde éramos como 10 dibujantes como Nana Cuevas Otonelli, Lucía Borjas, Martín Lietti, Juan Pablo Valdecantos, Germán Cufré, Sylvia Gómez, Razz, Juan Panno, entre otros”

Uno de tus fanzines más conocidos fue Caca, que tuvo al menos 7 números, más varios suplementos. ¿Cómo surge el fanzine y por qué la elección de un nombre escatológico? En algún momento llegaste a incluir juguetes que se regalaban con los fanzines, algo que continuás haciendo hasta el día de hoy, ¿de dónde surgió la idea?

Caca es mi proceso de aprender a dibujar historietas, así fue que nació. Compilaba todo lo que hacía en el fanzine, de hecho el slogan es ‘Historietas en proceso’. El nombre no tiene muchas vueltas, fue una decisión casi inconsciente, no tiene una explicación profunda. Lo de los juguetes se lo robé a una amiga con la que feriaba en la FLIA, Antonella Adreoletti, ella le ponía papel picado a los pines y cosas que vendía, se las ingeniaba mucho con el ‘packaging’. Aprendí mucho de ella también. Ahora estaba poniendo mi colección de fotos carnet de personas desconocidas que me encuentro, pero ya se me terminaron 😦 .”

Los siete números del fanzine Caca y el Suplemento Garca.

Zapping, editado con tapas alternativas, jugando con los colores de las tintas usadas.

Junto a Razz, Lietti y Valdecantos formaste el Estudio Mafia. Con ellos editás Zapping, tal vez el mejor fanzine de estos tiempos, con tapas serigrafiadas y los interiores a dos colores, trabajados con una máquina Riso. ¿Cuándo formaron el grupo? ¿Cómo hacen el fanzine, qué aporta cada uno? ¿Cómo lo pueden conseguir los lectores?

“Razz, Juan y Martín son amigos que conocí en el Venga a Dibujar, nos mudamos juntos y editamos fanzines de historieta. Lo de la serigrafía es cosa mía, tengo el taller en la terraza de la casa donde vivimos, doy clases y hago trabajos a pedido. La tapa impresa en serigrafía es mi aporte a Zapping, además de las historietas. Muchas gracias por eso del ‘mejor fanzine de estos tiempos’, le pusimos mucha garra y la idea es que vaya mejorando.

Formamos el grupo cuando nos mudamos juntos en el 2014. Martín trajo la máquina Riso a casa y juntos compramos insumos para dibujar e imprimir. Tenemos la incorporación reciente de Daniela Magnelli y Federico Di Pila al grupo, además de una nueva máquina. Estamos en un proyecto ambicioso de sacar Capisci, que ya no es un fanzine sino un libro. ¡Estén atentos a las novedades!

Realiti, de Lucía Brutta, editado por Ernán Ciriani dentro de la colección Burlesquitas.

Zapping se lee en los dos sentidos, en el último número, un lado es de los 90’s y el otro de los 60’s. Aportamos ocho páginas cada uno. Lo imprimimos en la Riso, donde pasamos cada hoja dos veces por la impresora para hacer un color por vez, es muy artesanal. Las tapas y las retiraciones están impresas en serigrafía a dos colores, por lo que tiene un total de cuatro estampas. Se consigue en algunas comiquerías -como Punc, Espacio Moebius y Rayo Rojo, entre otras- y también lo llevamos a ferias. Pueden chequear la información en nuestra página de Facebook.”

Por último, ¿cómo ves el panorama actual de la historieta y el fanzine? Y también, ¿cuáles son tus planes para este 2017 en este terreno?

“La verdad es que no tengo mucha idea del panorama. En la última reunión de Mafia me enteré de varias ferias este año de las cuales vamos a participar. Mi plan para el 2017 es sacar un libro, se va a llamar Un Millón de Bandas Malas, tiene 6 capítulos autoconclusivos. Espero poder sacarlo lo antes posible. Igual pueden ir leyendo casi todos los capítulos en tumblr

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