Apocalípticos y autoeditados: ¿Qué es hoy un fanzine de historietas? (2)

Tres definiciones

Hay tres palabras de origen inglés que aparecerán a lo largo del texto: Fandom, Fanac y Fanzine.

  • Fandom, se usó por primera vez en 1903, y es la contracción de Fanatic Kingdom -o sea, el Reino Fanático-, y se refiere al conjunto de aficionados a un pasatiempo o fenómeno en particular. El término se asoció, sobre todo, con los aficionados a la ciencia ficción o a la literatura fantástica pero, en la actualidad, se utiliza para denominar a las comunidades que se congregan alrededor de cualquier actividad, ya sea historieta, música, cine, literatura, deporte, etc. La palabra, además, le dio título a un fanzine, pionero en la divulgación de historieta en la Argentina, publicado entre 1985 y 1987.
  • Fanac, deriva de Fannish Activities -es decir, actividades de fanáticos-, y denomina a las actividades que se suceden dentro del ámbito del fandom. Por ejemplo, la publicación de un fanzine es un fanac. De hecho, al menos 2 fanzines dedicados a la ciencia ficción llevaron Fanac por título, uno de ellos, publicado en EE.UU. por Terry Carr y Ron Elliot, entre finales de los ’50 y principios de los ’60, y el otro, publicado en Suecia, por John-Henri Holmberg entre 1963 y hasta el 1994. Hoy, incluso, hay un sitio web homónimo, dedicado a la preservación de la historia del fandom de la Ciencia ficción.
  • Fanzine es un argotslang en inglés- que los aficionados al género de la Ciencia Ficción comenzaron a utilizar durante la década del ‘40 para denominar, según la pobre definición de la RAE, a “una revista de escasa tirada y distribución, hecha con pocos medios por aficionados a temas como el cómic, la ciencia ficción, el cine, la música, etc”.

Como veremos a continuación, la definición de la Real Academia Española, no sólo es pobre, sino también incompleta e ineficiente.

Orígenes

CommonsenseLos intentos de “prensa artesanal” pueden encontrarse casi desde el mismo momento de invención de la imprenta.  Son ejemplos célebres, la impresión de Las 95 tesis de Lutero, en 1517, o el panfleto Common Sense de Thomas Paine,  editado de manera anónima en 1776 durante la revolución norteamericana. Sin embargo, la cultura del fanzine proviene de una tradición posterior, formada a dos aguas entre EE.UU. e Inglaterra, y que tiene un doble origen. Por un lado, la aparición de las Amateur Press Asociations, agrupaciones de aficionados, para dieron lugar a propuestas periodísticas y literarias; y por otro, los clubes de aficionados a la ciencia ficción, en auge en las primeras décadas del siglo XX, surgidos al calor de las publicaciones populares y la literatura de masas. Muchos de los miembros de estos clubes sentían la necesidad no ya de sólo consumir los temas de su afición, sino también de producirlos, de aportar. En la interacción de estas formas, podemos rastrear el origen del fanzine. Veamos, paso a paso, cuál fue su evolución.

La prensa aficionada, puede rastrearse ya en el siglo XIX, con las primeras formaciones de Amateur Press Asociation -por lo general, abreviadas como APA-. Si bien, en el funcionamiento de estas asociaciones hay variaciones de toda clase, a grades rasgos, los miembros participantes de una APA producen páginas que envían a uno de sus integrantes, quien cumple el rol de Distribuidor o Correo Central, y que a su vez,  las recopila y re-distribuye a los demás los miembros del grupo. Esta recopilación de distribución restringida, se conoce como apazine. Por norma, los participantes emiten tantas copias de su contribución como miembros tiene la asociación. Además, hacen un aporte monetario para un fondo común que permita cubrir costos operativos, como la reproducción de los trabajos, si es necesario, o el envío por correo de los apazines. Esto lleva a establecer un límite en el número de miembros y a tener una lista de espera para nuevos ingresos, si es necesario. En algunos casos, a las personas en lista de espera se les permite contribuir y recibir el exceso de apazines proporcionados por los miembros.

La primera APA en ser algo más que un pequeño grupo informal de amigos, fue la National Amateur Press Association -o NAPA-, fundada el 19 de febrero 1876 por Evan Reed Riale y otros 9 miembros en Filadelfia, Pennsylvania, EEUU. En tanto que, la primera asociación británica, la British Amateur Press Association -o BAPA-, se fundó en 1890. Estas asociaciones incluyeron, desde el vamos, a gente joven, la United Amateur Press Association -o UAPA-, fue fundada en 1895 por un grupo de adolescentes, entre ellos, William H. Greenfield -de 14 años- y Charles W. Heins -de 17 años-, y que años después contaría entre sus miembros a escritores famosos como H. P. Lovecraft.

Las APAs tuvieron su auge hacia la década del ‘30, cuando gracias a los aficionados  que las fundaban, comenzaron a diversificarse en temáticas varias como la ciencia ficción, la historieta, la música, el cine y otros temas. Muchos periodistas, escritores creativos, dibujantes y artistas hicieron parte de su formación profesional a través de la participación en estas asociaciones.

La primera APA dedicada en exclusivo a la ciencia ficción fue la Fantasy Amateur Press Association -o FAPA-, fundada en 1937. A ésta le siguieron, la Vanguard Amateur Press Association -o VAPA-, de 1945, y la Spectator Amateur Press Society -o SAPS-, de 1947.

0Por fin, en 1964, bajo la iniciativa de Jerry Gwin Bails, aparece la primera APA dedicada a la historieta. La asociación se llamó CAPA-alfa -abreviado K-a- y tuvo 50 miembros. Su importancia es fundacional, pues generó un  modelo a seguir por las demás APAs dedicadas al campo de la historieta. Su primer número apareció en Octubre de 1964, y constaba de 26 páginas. La experiencia se extendió por al menos otras 20 ediciones. Algunos de sus miembros fueron Dwight Decker, Mark Evanier, Carl Gafford, Fred Patten, Richard y Wendy Pini, Roy Thomas, Dan Alderson, Rick Norwood, Don Markstein, y Don y Maggie Thompson. El fanzine sobre animación Funnyworld, de Michael Barrier, comenzó como una contribución a CAPA-alfa.

FunnyworldaA partir de allí, la aparición de APAs dedicadas a la historieta será moneda corriente. Algunas de relevancia fueron Galactus -donde participó Derek McCulloch, quien luego daría origen a la editora Strawberry Jam Comics, con mucha influencia en lo que más tarde sería la estética Vértigo-, Gothik APA, Huzzah, Legends, MZS-APA -o Marvel Zombie Society, fundada por Robert Hough-, y la United Fanzine Organization, entre otras.

Con el paso de los años, la llegada de nuevas tecnologías y el consiguiente abaratamiento de los costos de impresión y reproducción, permitieron la ampliación de los miembros integrantes de las APAs, además de otras innovaciones, como la distribución en Cassette, agregando sonidos, música y palabra hablada a las diferentes ediciones. Por fin, con la ubicuidad de la informática y la Internet, las ediciones en papel dieron paso a las distribuciones digitales, o e-APA. Muchas de estas ediciones digitales están disponibles en el archivo digital eFanzines.

argosy_189612Algunos años después de la aparición de las APAs, aparecen los Pulps -el primero de ellos es el magazine Argosy, editado en 1896 por Frank Munsey-, unas revistas baratas y populares de encuadernación en rústica, que recibieron ese apodo debido al papel de mala calidad, hecho en base a pulpa de madera, que era utilizado en su impresión. Estas revistas eran descendientes directas de las dime novels estadounidenses y los penny dreadfuls ingleses, publicaciones destinadas al consumo popular que contaban las aventuras de soldados y bandoleros, y que se vendían a 10 centavos de dólar –one dime– y a 1 centavo de libra esterlina –penny-; y tuvieron su auge hasta finales de la década del ‘50 -cuando principal distribuidora de estas publicaciones, la American News Company, cerró sus operaciones en 1957-.

Los Pulps tenían un formato de publicación extenso, con mucha cantidad de páginas, y estaban dedicados a géneros menores como el romance, la acción, la ciencia ficción, la fantasía, el horror o el suspenso, y su característica más sobresaliente era la presencia regular de temas calificados de indecentes en los argumentos de sus historias -como el erotismo, el sadismo, la violencia, la crueldad, las adicciones y otros elementos que resaltan los intereses lúbricos, en lo que que más tarde se denominaría Exploitation Fiction-.

m-amazing-stories-april-1926-first-issueEn Abril de 1926, aparece Amazing Stories, una revista pulp estadounidense, publicada por la editorial Experimenter Publishing, propiedad de Hugo Gernsback. Es la primera publicación dedicada de manera exclusiva a la ciencia ficción. Antes de su aparición, las historias de ciencia ficción se publicaban de forma esporádica en otras revistas, pero Amazing Stories definió y ayudó a poner en marcha un nuevo género de ficción. La revista tuvo desde sus comienzos un amplio espacio dedicado al correo de lectores, donde se publicaban las direcciones de aquellos que enviaban sus cartas. Un tiempo después, los lectores, por lo general jóvenes, se encontraron escribiéndose unos a otros, ya sin utilizar la revista como intermediario. Es esta actividad la que lleva a la formación de los primeros clubes de ciencia ficción.

En Abril de 1928, aparece el Science Correspondence Club, una asociación de intercambio epistolar, fundada por Aubrey Clements en Montgomery, Alabama. Un mes más tarde, Walter Dennis y Sidney Gerson en Chicago, Illinois,  forman un club similar, cuyos miembros, además, se reúnen de forma regular. Al año siguiente, los dos clubes se fusionan, para alcanzar un total de 50 miembros. En Diciembre de 1929, Allen Glasser funda The Scienceers, el primer club de ciencia ficción de Harlem, New York.

Alrededor de estos años, pequeños grupos locales comienzan a surgir en las áreas metropolitanas en todo EE.UU., muchos de ellos conectados a través del  Science Correspondence Club. Los miembros de estos clubes a menudo enviaban la misma carta a varios corresponsales, usando técnicas de duplicación para ahorrarse la tarea de escribir mucho. Los primeros esfuerzos se hicieron en simples copias carbónicas, pero la calidad de reproducción resultó insuficiente. Así, los primeros fanzines de ciencia ficción tuvieron sus inicios en la “correspondencia seria y constructiva” -término que luego se acortaría a sercon- que las comunidades de aficionados mantenían entre sí.

comet1 (1)En Mayo de 1930, aparece el primer fanzine, su nombre era The Comet, constaba de 10 páginas de escritas a una carilla, y fue publicado por el Science Correspondence Club de Chicago y editado por Raymond A. Palmer y Walter Dennis. Luego de algunos cambios de nombre, la publicación adquirió el titulo definitivo de Cosmology, y tuvo un total de 17 números. En Julio del mismo año, Allen Glasser, presidente de The Scienceers, edita The Planet, el segundo fanzine que existió, y que tuvo un total de 6 números. En Enero de 1932, Allen Glasser, de nuevo, esta vez asociado con Julius Schwartz, Mort Weisinger y Forrest J Ackerman, editan The Time Traveller, que con cambios de nombre –Science Fiction Digest Fantasy Magazine-, se publicó hasta 1937.

TimeTravaSin embargo, el término fanzine fue acuñado con posterioridad. Russ Chauvenet, editor del fanzine Detours, se hizo eco de la controversia que se había establecido en los círculos del fandom de la ciencia ficción: ¿Cómo denominar a estas nuevas publicaciones impresas en hectógrafo, que los aficionados lanzaban y hacían circular en EE.UU., Canadá y el Reino Unido? Anteriormente, éstas, habían sido llamadas fanmags o letterzines. Para el número 5 de la publicación, en Octubre de 1940, Chauvenet escribió: “Por la presente protestamos contra la desagradable palabra fanmag… Y anunciamos nuestra intención de promover fanzine como la mejor forma abreviada de ‘fan magazine”. El término se popularizó de inmediato.

Más tarde, Chauvenet también acuñaría el término prozine, para describir las revistas de ciencia ficción y fantasía publicadas de manera profesional. Décadas después, a mediados de los ’70, entre estas dos clasificaciones, surgiría una tercera definición, la de semiprozine, una categoría intermedia a medio camino del profesionalismo y el intercambio comercial, con límites difíciles de establecer.

De cómo surge y se desarrolla el fandom de las historietas hasta generar muchas de las formas de consumo que existen en la actualidad, nos ocuparemos en la próxima entrega.

*Gracias a Roberto Pulitano por la ayuda con la edición del texto.
*Publicado en simultáneo con Zinerama.
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4 pensamientos en “Apocalípticos y autoeditados: ¿Qué es hoy un fanzine de historietas? (2)

  1. Me gustó esta entrada. Nada tengo que apuntar, señalar, rotular, objetar, rezongar, cuestionar sobre la misma. Máxime, porque de toda esa movida que se dio en otros lares desde hace ya tanto, ignoro todo. No sé siquiera en mi propia historia personal la primera vez que tomé contacto con un fanzine. Aunque supongo que el amateurismo en ese momento me dio una sensación ambivalente de envidia y desprecio. Mi recuerdo cuando leí un número de La Fiera (primera encarnación de Setro cómics, para el que no lo sepa) es no por la lectura, sino por la sensación que experimenté. Me habré dicho algo como “Mirá lo que hizo este chabón, es horrendo… ¡pero lo hizo! Yo creo que puedo hacerlo un poco mejor, y sin embargo, soy un quedado…” Tendría 14 o 15 años entonces. Pensaba que para hacer algo había que ser un profesional, un prodigio. Que nada debía mostrarse si no se era un portento del dibujo. En algún punto, sea acá o sea allá, creo que la cuestión es animarse a romper el hielo, salir a hacer el ridículo y, encima, ¡tratar de venderlo!
    Ese conjunto de maniobras sólo pueden hacerse confiando en la propia creación. O teniendo un severo grado de inconsciencia (la propia creación puede ser una aberración a todas luces).
    Supongo que si una persona está consagrada y la publica una editorial asentada, no hay mayor riesgo; saque lo que saque ese autor ya tiene su nicho en las bateas. Sus fans incondicionales harán espacio en su biblioteca para sumar la novedad a su colección aún antes de su lanzamiento. Un fanzine, creo yo, es más bien incierto (cualquier nuevo número puede ser el último). O eso pensaba yo. Ahora leí que un antiguo fanzine de Gustavo Sala se republicó en un formato de-luxe (o en un formato que no parece un manojito de fotocopias al que yo identificaba como fanzine). No sé a dónde nos conduce todo esto, nada parece permanecer en categorías estancas. En fin. Encuentro estos artículos muy interesantes y movilizadores. ¡Saludos!

  2. gonzalo dice:

    por que no me chupas la pija, hijo de mil putas? no viste los dibujos de tim sale, no sabe dibujar nada, como vos no sabes un choto de comic, pedazo de mierda. la proxima vez que te vea te voy a romper la nariz pegandote la cabeza contra el piso, malcogido.

  3. julianblas dice:

    Hola Gonza,

    Espero que estés muy bien, hace rato que no pasabas para acá.

    Te agradezco el ofrecimiento, pero no estoy dispuesto a la ni al coito ni a felación homosexual, no es de mi agrado ni mi elección.

    Me alegra mucho que seas un fanático de WILGENHOFFF, seguro debe dibujar mejor que todos los dibujantes que existen, que existieron y que existirán, muy por encima de Tim Sale, sin duda. Lástima que no lo conozca nadie, ni que haya publicado nada, ni un dibujo en un blog, ni siquiera en el fanzine más pedorro producido por Ivan Riskin. Vos y su mamá deben saber el gran artista que es.

    Con respecto a la invitación de pugilato, con gusto, podés tocarme el timbre cuando sea, o mandarme un mail por privado, hace rato que no le pego a nadie.

    Por último, es increíble que no pares de dar buenas noticias, que por comparación tuya sea un malcogido, significa que el trasvetido con el que te vi en Plaza Francia, te debe llenar de satisfacción. Es un gustazo ver que estás llenando tus aspiraciones personales.

    Bueno, cuidate y usa globito.

    Saludos,

    Julián Blas

  4. Ché, Gonza se bajó de la palmera muy de malas. Pero bueno, a mí no me importa si a Tim Sale las manos no le salen. A Nik no le sale copiar a Garfield y mirá. Lo mismo Pity, que le decían que nunca iban a triunfar sus temas y mirá, mirá cómo están sonando.
    Además, ¿qué es saber algo de cómics hoy día? Si me apuran, no sé ubicar en el mapa el mural de Landrú en el paseo de la historieta.

    Otra cosa: Los memes como Pepe the frog y Wojak son como unos fanzines que hacen los pibes (y no tanto) en sus casas, sin necesidad de salir a imprimirlo, exponerlo, venderlo y todo eso. Por su circulación y otros tantos detalles, no son fanzines estrictamente hablando, pero qué pasa: No persiguen el rédito económico y son un canto a la insensatez aunque a veces narran el vacío y el tedio vital como nadie. Okéy, no serán las manos de Willendorff… ¿pero es un dibujo académico condición sine qua non para un cómic “incunable”? A veces es condición necesaria, pero no suficiente.

    A mí me parece copado que el dibujo se adecúe a la sensibilidad del argumento. Poner a Simon Bisley para que dibuje en los shows de Kevin Johansen me parece que es un poco mucho. O poner a Serpieri para que dibuje “Yo, Matías” de Sendra. ¡Ja ja! Estaría bueno, pero eso sí, ¡que dibuje a la mamá de Matías! Hace años que tengo ganas de verla, ¡¡¡lo buena que debe estar!!!

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