Un perro con pulover

festi-15-6Entre esas suertes que depara el azar, el sábado 15 de Junio de este año (2013), asistí al Sexto Festival Increíble. Mientras deambulaba entre los mesas forradas de publicaciones independientes, di con un puestito de color blanco, el papel obra forraba la superficie.

La promoción decía: 3 x $10, y además se ofrecían dos números gratis. Me emocioné -¿Cuánto hacía que no compraba un fanzine barato? ¿Desde el 2006? Ya no me acuerdo-, sin pensarlo desembolsé los $10, y me llevé las 5 revistitas.

Lo que más me gustó fue que los que hicieron el fanzine -supongo que se los compré a los que lo hacían, porque no intercambié palabra en la transacción-, habían conseguido una fotocopiadora que no mezquinaba tóner y los negros estaban plenos. Me llevé las revistas sin siquiera revisarlas, la patriada de venderlas tan baratas justificaba la compra de por sí.

Ya en casa, empecé a revisar lo que había comprado. Y ahí me di de bruces con Le chien avec pulover: Un fanzine, y sólo eso.

Le Chien Avec Pulover N°3. 22Hoy, cuando el medio de la historieta independiente pugna por crecer a base de esfuerzo y pretensiones artísticas, encontrar un fanzine de pura cepa, es realmente un hallazgo. Hablo de autoconciencia, de ser un fanzine con pretensiones de ser sólo un fanzine.

Esto que puede parecer una definición teleológica -un Fanzine es un Fanzine-, no es tal. Hoy, cuando por una inversión mínima, un fanzine puede ser impreso en offset digital, con tapa color en laca mate, elegir usar los recursos mínimos, papel obra 75 gr. y tóner, para contar una historia, es toda una declaración de principios. Especialmente si el contenido, es de la calidad que muestra Le Chien.

Pero vamos a lo más importante: De qué se trata Le chien y porqué hay que leerlo.

Le chien avec pulover se compone de dos secciones, cada una a cargo de uno de los dos factótums de la revista: NN y Jacinto Larami.

Cada número de Le chien puede leerse por separado, pero Jacinto Larami desarrolla una suerte de personajes fijos que se repiten número a número: Los Fanzineros.

Jacinto aprovecha su espacio para pensar el fanzine desde el fanzine. Así, cuenta las historias de un grupo de fanzineros y sus disquisiciones. Hay referencias cruzadas a fanzines de antaño, como Catzole, La Secta Edición o Extraño Cameyo; y también al medio actual y sus expresiones, desde la inclusión de Über, el personaje de Juan Castro, o ciertos personajes -al menos, eso se intuye- de la nueva fauna subte.

Larami, construye así un discurso potente e iconoclasta, donde se mofa o destruye, sin piedad, a artistas como Tute, Landrú, Caloi o Liniers, mientras niega cánones y convenciones -muchas veces estúpidas- de nuestro medio. Finalmente, en el N°4 de Le chien, parece enunciar su teoría fundamental, eso sí, desde la docta y el saber hacer:

Le.Chien.Avec.Pulover.N°4.17

En cuanto a NN, él encarna la otra parte de la revista, aquí la historieta se pone al servicio del mensaje y el arte. NN trabaja con historias auto-conclusivas de mayor o menor longitud, muchas veces enganchadas a lo largo del mismo número. En sus historias, el mensaje político está presente, con un concepto cabal de denuncia y resistencia.

Las historias que NN plantea reclaman compromiso por parte del lector, pues ensaya diversas técnicas para poder contar lo que necesita decir. Así, su arte, tal vez sin pretenderlo, encuentran puntos de contacto con la tradición brecciana de adaptar la técnica a la historia que se narra. Sus trabajos mejoran número a número, y logran cada vez mayor contundencia. De lo críptico de sus primeros trabajos al mensaje certero y dinámico del último número, el trabajo de NN es un ejemplo de cómo tener una posición política y no perder el arte en el camino.

Le.Chien.Avec.Pulover.N°4a.16Después están las demás cosas positivas: El producto cuidado y bien terminado. El disfrute que produce la lectura. El precio.

Hay que mencionar también, el blog de Le chien: http://lechienavecpulover.blogspot.com.ar. Leer los comentarios del blog constituye un fanzine aparte. Larami, en un claro ataque de personalidades múltiples, se reafirma, se desdice, duda, descree, se lateraliza, se enfervoriza, se divierte escupiendo a quienes lo alaban y, por supuesto, se arrepiente después; incluso acepta invitaciones a comer a casas de familia. NN trata de mantener la compostura, pero falla irremediablemente también. Casi que merece una edición en papel, con un seleccionado de los mejores extractos más algunas ilustraciones.

DibuNN y Jacinto Larami son, como es obvio, pseudónimos. A estos artistas les interesa permanecer en el anonimato. Algo saludable, por cierto, Le chien habla por ellos.  Paradójicamente, tuve la suerte de conocerlos personalmente en el último Dibujados, un placer realmente.

Para comprar Le chien, hay que dirigirse a La Fábula (ahí, en Rodriguez Peña). Para leerlo gratis, pueden ir al blog, o pueden descargarlo desde los links de abajo.

Anímense al Perro con pulover, como casi todo, es un camino de ida.

Le.Chien.Avec.Pulover.N°1.01Le.Chien.Avec.Pulover.N°2.01Le Chien Avec Pulover N°3. 01Le.Chien.Avec.Pulover.N°4.01Le.Chien.Avec.Pulover.N°4a.0101. Le (Petite) Chien Avec Pulover N°1 (Tapa)01. Le (Petite) Chien Avec Pulover N°2 (Tapa)

Nºs publicados: Cuatro como Le chien avec pulover (Nº1 12/11; N°2 5/12; N°3 12/12; N°4 10/13) y dos como Le petite chien avec pulover (N°1 3/12; N°2 8/12)

Editorial: Le chien avec pulover

Director: NN y Jacinto Larami

Formato: A5 (14.8 x 21 cm.)

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24 pensamientos en “Un perro con pulover

  1. Choropeitor dice:

    Uh, con palabras como estas, ahora Le chien es presa la expectativa de los otros. Ahora hay que mantener el nivel o subirlo. Pero, ¿no es por eso que mueren algunos fanzines? Si uno se propone mejorar al borde de sus capacidades, y se embarca en “la obra de su vida”, sólo acelera su debacle. ¿Por qué digo esto? Digo esto porque no hay que cagar más grande que el culo, porque después le duele, a quien así se empeñe en cagar. A mí, por ejemplo. Yo le diría a la gente que ni se gaste, que un fanzine es una boludez que puede hacer cualquiera que quiera hacer algo. Pero qué pasa: Nadie quiere hacer nada. Mi hermano menor usa el facebook y trata de seducir chicas. El más menor juega juegos tipo el LOL (League Of Leyends) o aún el afamado “El Counter”. No me los imagino tocando un fanzine ni con un palo. Quizá si no hubiera compus ni internet. Los memes si ven. Y esa serie, “How I meet your mother”. ¡Está muy buena! Yo vi el capítulo ese del Blitz. Jah’migo, hasta mi vieja se cagaba de la risa. Pero le muestro un fanzine y lo usa para secar las milanesas aceitosas. Yo igual soy vegano, pero llevo tiempo sin comer milangas porque me patean el hígado.

    Otra cosa: El domingo fui a un festi-punk increíble, pero las obras estaban enmarcadas prolijamente tras vidrio y pendientes de tanzas, dispuestas como se hace en galerías. Yo esperaba casi, ver páginas adheridas en la pared con flema como sustancia pregnante (o en su defecto, unas cinta-scotch). No vi nada de eso. Pero había una foto de Ricky Espinosa. Él también hizo un fanzine. Creo que no queda ninguno ya.

    Una cualidad, quizá la que más admiro del fanzine, es que se asemeja a prender fuego en la nieve. Por ahí me equivoco, debiéramos preguntarle a las estrellas. Yo, mucho de eso, no sé.

    Saludos, y como dijo alguien que citó a alguien que mencionó una verdad tan grande como una casa: La historieta tiene que ser barata.

    • julianblas dice:

      Me atrevería a decir que Le chien, no tiene que ser ni mejor ni peor, sólo tiene que ser.

      El domigo también estuve en el Festi-chori, era un sauna con tóner. Me clavé tres cervezas y le pegué un cabezazo al diseñador de la revista Clítoris, al grito de -¡¿Dónde está Berliac?!-, nadie me entendió.

      Larga vida al Perro con pulover, va siendo hora de un nuevo Petite Chien, tipo Enero/Febrero, así la espera no es tan larga.

      Abrazo,

      Julián Blas

  2. Zambrano dice:

    la verdad me pareció bastante chotita y ombliguistica.

    • julianblas dice:

      En el número 18 de la revista Skorpio apareció por primera vez la sección “El club de la historieta” dirigida por Trillo y Saccomanno. La sección abría con una frase: “Hablemos sólo de lo que nos gusta”. Un gran concepto.
      Te sugiero que hagas lo mismo: Hablá sólo de lo que te gusta.
      Acá, en Kirk!, tenés permitido disentir y discutir todo lo que desees. Si no compartís nuestra opinión, podés exponer tus argumentos, explicar el porqué y enumerar cuáles son tus razones. Pero jámas, y repito JAMÁS, podés faltar el respeto. Para eso tenés tu blog o el de Accorsi, donde comentás seguido.
      Decirle a un Fanzine que se hace con compromiso, dedicación y esmero -y que a mi parecer, aporta cosas positivas, pero esa es mi opinión-, que es “chotito” es faltarle el respeto a la personas que lo hicieron. No te voy a borrar el comentario como precedente y advertencia para cualquier futuro incidente. Las faltas de respeto, acá, no se admiten.
      Y me extraña de vos, que con la trinchera recorriste el submundo del fanzine.
      Son bienvenido acá siempre que quieras aportar algo positivo, incluso desde el disenso absoluto. Cuando quieras denigrar, buscate otro lado.

      • Zambrano dice:

        borre el comentario, no hay drama por mi. si hablamos solo de lo que nos gusta va a quedar limitada la cosa. no fue mi intencion faltar el respeto, es el lexico que me sale. y si es por faltar el respeto, los chistes con landru tute y kioskerman pueden ser tomados como graves faltas de respeto. sobre todo en el propio blog del chien donde tratan a tute de hipocrita y putañero

  3. Me alegro que Zambrano nos la agarre con la mano. Lo peor que le puede pasar a un cómic, por malo que fuera, es que a Zambrano le guste.

    Porque si es por sus matufias, son re minita friendly. Yo pispeé hace mil su blog y había una mina que hablaba con dos gatos. Faltaba la torre Eifel y era Amelié. Ponía una pollerita y era Sailor Moon. Ahí también hay unos gatos que hablan. Luna y Artemis, para más datos. Andá a freír espárragos al bosque, papá. Andate a morir a Francia.

    Por otro lado, entiendo que los comentarios en el blog sean ombliguísticos (ahí le doy la razón). Y además, para algunos en Le chien, ocurría que “buscar un interlocutor válido” era una tarea insoportable, por lo que se inclinaron por “Ma’ sí… ¿quién mierda va a leer lo que hagamos? ¿Zambrano? Hagamos cualquier gilada.”

    Y en cuanto a chotita, hay en el staf un mierdaseca manicero, que soy yo. Así que lo de “chotita”, aplica. Así que todo bien con Zambrano. Esperemos no gustarle nunca. ¡Que sigan los éxitos, papá!

  4. Uh, puchas… entonces no publiques mi comentario. Recién ahora leo lo del número 18 de Skorpio…

    Igual, todo bien con Zambrano. Prefiero miles de veces su comentario al del fan de Troche de Uruguay: “Lo que hacez ez heddmozo, tenéz que zacaddlo a la luzz…”

    • julianblas dice:

      Nah, en tu respuesta/comentario hay argumentos. El tono es entendible, porque el que agrede primero es el otro. ¡Qué se la va a ser!, esa es la esencia del argentino medio, la agresión.
      Es la futbolización de la historieta, el ataque sin sentido al otro.
      Pero no seamos desagradecidos, Zambrano se tomo su tiempo para hojear la nota, y hasta por ahí descargó algún numerito de Le chien. Le puso voluntad, le faltó nomás un poco de buena educación.
      Son los tiempos que corren -The times!, she cried-, dijo Ian Curtis, y se murió joven.

      • Zambrano dice:

        no hubo tanta agresion, y me gustó la respuesta bastante humoristica de castillo. todo bien che, no es para tanto.

  5. Zambrano dice:

    O sea: un fanzine que habla sobre los fanzines? para pegarse un tiro. Y toda esa impronta pretenciosa de licenciatura en artes visuales. Hacerse los intelectuales para terminar en un chiste donde tutum se coje a batu… un plomo

    • julianblas dice:

      Está perfecto que no te guste, y que el humor que usa Le Chien, no vaya con vos.

      Por lo que hacés en tu blog, es evidente que te seduce y elegís transitar por otro un camino de humor distinto. Pero lo uno no invalida lo otro.

      También este no es el primer Fanzine que habla del medio en que está inmerso.

      El fanzine es una comunidad inter-relacionada, y como tal se influye. Es normal que un fanzine se mencione a otro, o que los personajes de uno aparezcan en otro. El medio de la historieta independiente en nuestro país, es un universo reducido. Hoy todo es fanzine: lo de Llanto de mudo, lo de Dead pop, lo de Gutter-Glitter. El 90% de lo que se imprime es a demanda, 300-400 ejemplares, y después vemos. Catzole, en los 90’s, tiraba 2000 ejemplares y Kamikaze y Kapop, 1000. Sin mencionar el sistema de eventos de comercialización no estaba tan aceitado como hoy. Y en esos fanzines multitudinarios, esa inter-relación ya existía. ¿Por qué Le chien debe ser menos?

      • Zambrano dice:

        está bien che. hice mi primer comentario rápido y sin pensar que alguien le iba a dar bola. este otro lo hice sin haber actualizado el browser ni mirado si habia respuestas (asumiendo nuevamente que nadie me habia dado bola). de mas esta decir que no tengo la palabra santa y que los muchachos de le chien van a seguir haciendo lo que se les de el orto y teniendo su público. Brindo por la diversidad que atraiga diferente tipo de publico a las historietas y porque ambos tengamos un colega que hace algo que nos caiga pal ojete respectivamente. Brindo por esta bella enemistad que ha nacido XD

  6. Ni sabía yo que Tutum se llama el chobi ése.

    Igual, no es tanta la agresión. Agresión es cortarle los dedos a un colectivero. Pero un poco de fricción, de hacer lo que una revista en el kiosco no puede, ser ilógico y desacartonado a mí me parece que está bien. Por otro lado, reitero que no hay monedas de una cara y no es lo más lógico cultivar páginas con un pensamiento detrás para después echarlas por la borda con un chiste burdo para que un bloguero que hace una tira con nombre de condimento nos denoste.

    ¿No sería tonto sentirse herido por tan poco? ¿Creen acaso que Tute derramó una lágrima o un segundo de indignación por unas viles páginas lechienescas?

    • julianblas dice:

      Pa’ mí, que lo habló con el psicólogo… 😛

    • Zambrano dice:

      nah, no creo que tute se sienta ofendido y me da igual a mí el chiste. Lo que intenté expresar es que es medio contradictorio elogiar una revista que promueve la irreverencia y luego sermonear acerca de la educación y el buen lexico. asi como no creo que tute se ofendiese, dudo que vos te hayas ofendido por mi desafortunado “chotita”. me estaba dirigiendo a julianblas y no a vos en realidad

  7. Sobre el mundo del fanzine, no es mucho en realidad lo que yo sé, ni me imagino cuánto podría ser saber mucho sobre algo tan informe e inabarcable. Pero la autogestión me parece valiente, y me gustaría leer ficciones sobre ella (aunque sea muy poco lo que sé sobre tal). Me gustaría dar con una ficción donde los personajes hablen y compartan trucos sobre cómo narrar una historia onda “Setro Cómic”, o por qué contar equis cosa en vez de equis otra. Me gustaría abrir cualquier historieta, sea o no fanzine, y encontrar que hablan sobre esto, sea del pasado o del presente de unos tipos que contaron algo que nunca triunfó. Me parece algo digno de ser contado. Personas que hacen algo tan irreverente como publicarse sin otra pretensión que publicar algo que nadie más publicaría. Algo que puede no tener por pretensión gustar o vender mucho. ¿Por qué hacen así? ¿Se quieren expresar o sólo son una manga de opas?

    Eso por mi parte. Hay quien piensa que, si se tiene la posibilidad de publicar algo, hemos de mirar a la impunidad y narrarla como mejor se pueda. Pero no hablaré de lo que no me corresponde.

    Volviendo a lo “ombliguista”, si no es desde el fanzine, ¿dónde vas a leer sobre el fanzine? Sí, en internet. Pero esta cosa descrita como “ombliguista” por unos, “autorrecurrente” por otros… ¡es divertida para los implicados! Quizá no se dirija a otros más que a esos. Por ello, entiendo que pueda ser pedante, excluyente y hasta totalmente antipopular. Pero por poner un ejemplo, si se desea algo popular, se puede optar por una ficción de Suar.

    Si te gustaría dar con una ficción que pueda no gustarle a otros pero a vos sí, y esa ficción todavía no existe, ¿por qué no intentarla?

    El peor escenario posible, es aquel donde los patéticos de siempre no intentan nada.

    Quizá un puñado de malas decisiones den una buena historia.

    • Zambrano dice:

      bueno bueno, no hace falta que se justifiquen tanto. a mi no me gusta esa onda y otros mirarán mis comics y dirán “la enésima tira cómica con animalitos que hablan y reflexionan sobre los humanos! este boludo no tiene originalidad”. Sigan con lo suyo y no me den tanta bola che

      • Chauvi dice:

        There is no pain, you are receding. You are only coming frú in waves. And I like the things wave Orson’s Animal Farm. And coz’ you talk in here, you become one with us, ¡for we are many, but no maní! (only Jacinto. Sad but true)

        Traducshoun:

        No es tanto una justificación, sólo una exposición sobre por qué creemos que hay motivos más valederos para pegarse un tiro que dar con una suerte de meta-fanzine (un fanzine que aborda la temática del fanzine). No es que sea una nueva onda (a new wave), pero se puede tener una mirada open mind (a look apertura mental) para analizar las cosas desde su contenido y no su mera forma. La onda (wave) de “La granja de Orwell” del creador de Gardfield es una ficción que disfruté mucho, y no por ello encuentro, más allá de las coincidencias de los animales mofletudos, razones para equipararla con Gaturro.

        Otra cuestión, es que quizá todo este intercambio aparezca en alguna viñeta, como una alusión velada. Será críptico para otros lectores, seguramente. Pero para nosotros será un pequeño homenaje que nos permitimos.

  8. Elpo toco dice:

    Con suprema diversión es que leo la perorata de mensajes aquí suscitadas gracias a las ocurrencias del shapeshifter advenedizo (J Larami).
    Debo acotar que para algunos de los que leemos el Lechien, los calificativos utilizados por Zambrano para describir el susodicho pasquín, no representan para nada un insulto, si no mas bien una apreciación certera de lo que es.

    Es “ombligista” por que por un lado se centra en el devaneo introspectivo, autocrítico y despótico del medio en si, como muy fielmente supo transmitir el señor Blas en su reseña; aunque yo hubiese utilizado en ves de “pretensiones artísticas”, “pretensiones profesionales” o “frivolidad moderada amena y popular” XD

    Es “chotita” por que justamente no pretende ser mas de lo que es, que a pesar de la dedicación y la innegable pericia técnica con la que se experimenta, no se la cree; no intenta salir en un formato lujoso de tapa de cartón a color y papel satinado, que no se vende por menos de 35 mangos. El autor luego de comprarla no nos preguntara si quiere que nos autografié el ejemplar.

    Me gusta mucho la impronta pretenciosa de licenciatura de artes visuales, mas cuando hay algunos que sacan fanzines donde sus autores no se esmeran ni en el dibujo ni el la temática. Por que ser intelectual se volvió socialmente inaceptable? No esta bueno laburar la croqueta de ves en cuando? No esta bueno discurrir un poco en lo artístico y desafiar al intelecto, mas allá de la innegable necesidad de evasión y distracción que provee un tebeo?
    Y justamente esta pluralidad de discurso, esa afrenta de estilos y temáticas es lo que también hace que Lechien sea mas afable y menos agobiante; menos plomo ,a mi gusto, que si se tratase todo de una sola cosa homogenea.

    Es de valorar una enemistad cordial como esa, pues el consenso no es bienvenido cuando no motiva a la disertación y a la diversidad.

  9. NN dice:

    Hace algún tiempo le agradecí, Sr. Zambrano, porque me advirtió desde un comentario en uno de mis blogs, que por un error de Blogger una imagen perteneciente al libro de Copi, no podía visualizarse correctamente. Hoy nuevamente me encuentro agradeciéndole sus palabras, que me ponen en aviso de algo de mayor interés.
    Celebro su comentario porque no nos conocemos y ningún vínculo interfiere para que usted elabore un juicio sintético y contundente: “chotito y ombliguistico”.

    Lo primero, aunque entiendo la postura de la administración del blog, no reclamaré nada respecto del tono; un fanzine que no pretende agradar no puede pretender tampoco devoluciones amables. Así que aquí no vale ofenderse.
    Luego, como autor de la historia con “impronta pretenciosa de licenciatura en artes visuales” (aunque jamás tuve la desgracia de cursar tal carrera) coincido plenamente con su sentencia. Tal es así que lo hice antes de que usted la elaborara, por lo que intenté cambiar la dirección de mis historias que devinieron en un panfleto misérrimo, pero – quiero creer- más accesible. Tal es el caso del N°3 que toca nuevamente el tema del arte y las opciones que tienen los artistas frente a determinadas circunstancias pero esta vez sin verme forzado a redactar una línea. En nuestro blog, la palabra “pretencioso” es empleada para designar nuestra labora, así que nada apelo al respecto, aunque esto no sea una defensa sino una aclaración más.
    Estimo necesario esclarecer que no nos conceptuamos “artistas” y menos aún “intelectuales”, ni tampoco queremos pasar como tales, aunque encuentro divertido eso de “Hacerse los intelectuales para terminar en un chiste donde Tutum se coje a Batu”, situación que –además- está acompañada por un texto de “denuncia” sobre Ralph Steadman y Scafati que usted pasa por alto y que no constituye un dato accesorio (no sé, Sr. Zambrano si ha intentado buscar analogías entre dichos autores). Que se empleen dichos personajes no tiene mayor trascendencia, según mi criterio, ni tampoco veo por que un contenido “intelectual” se encuentre negado al compartir espacio con uno más “chabacano”.
    Por lo demás, si se ha sentido ofendido como fan de Tute o Landrú, le recuerdo que nada es sacro y menos lo es en un fanzine, ámbito propicio para desmontar altares; si aún así insiste en mostrarnos su susceptibilidad vulnerada, le propongo lo que usted mismo escribió en el blog de Accorsi, en aquella entrada sobre la polémica tira de Sala que, según su propio testimonio, tanta gracia le hizo:
    “Yo veo una sola solución a esto: hay que cortar por lo sano y abolir el humor.”

    Ombliguístico, sí, seguro. Intercambiamos muchas palabras de tinta digital con el afable Sr. Fredes de la publicación “Ultramundo” en una entrada del blog, y en algún evento en que coincidimos. Mi gusto me dice que, en el último número, nuestro ombligo no ha sido mirado lo suficiente, pero no veo por que debamos abandonar dicha contemplación.
    En mi caso particular, mis historias suelen ser apreciadas por fuera del circuito de la historieta. Hace poco me encontré con gente de la “CEDP” (Corriente de Estudiantes del Pueblo) y de la “CORREPI” (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional) interesados en generar material de difusión con parte del N°4 de Le Chien. La gente de la Federación Libertaria me prestó hace más de un año la fotocopiadora para sacar 160 juegos del Petite “Represión” guardándose algunos ejemplares y el grupo de Contraimagen del “PTS” subió parte de ese número en alguna red social.
    Ale Cohen nos invitó participar de “Comix por Mariano (Ferreyra) N°2” al que ofrecí a título personal dos páginas que fueron publicadas, y que se consiguieron en manifestaciones y en el acampe los días del juicio.
    Esto es, nuestra circulación, que es escasa se ha dado también por fuera del campo (debieras haber visto como en las FLIA los transeúntes recogen los ejemplares gratuitos) y eso se debe en parte a que el contenido excede la reflexión autorreferencial. He notado que los exiguos lectores de Le Chien practican la escisión y pocos ven la totalidad, haciendo sus juicios con modalidad sinécdoque. No es el caso, claro.

    Lo de “Chotito”: hubiera deseado que se extendiera más sobre el por qué del concepto espetado.
    Pero ahora, soy yo quien no quiere extenderse más.

    Reitero mi agradecimiento por su interés, Sr. Zambrano, por leer la nota de Julián, por mirar nuestro material y por comentar también.

    ¡Saludos!

  10. NN dice:

    Julián, primero debería haberte agradecido a vos por el interés que demostraste por nuestra publicación. No nos conocíamos personalmente cuando te contactaste para acercarnos –virtualidad mediante- unas palabras de aliento que no fueron precisamente retribuidas. Después descubrimos que eras un conocedor del medio fanzinero y tu elogio ganó en densidad, porque como lector de fanzines has recorrido un largo camino que ni nosotros mismo andamos. Ahora sumamos el honor que nos dediques tú tiempo –que precisamente no te sobra- convertido en un artículo -que un amigo y habitual comentarista del blog calificó de “reseña bastante observadora y certera”- sumado a otra causa de alegría: compartir el espacio de Kirk! –a un artículo de distancia- con el gran Guillermo Grillo. Compré hace poco la antología en que aparece una historia inédita de “Animal Urbano” y logró que, como viejo lector del personaje, en un momento se me helara la sangre.

    En última instancia nuestro fanzine es anecdótico en todo esto. Los interrogantes que se plantean, las problemáticas que se disparan a partir de la primera parte del texto exceden lo que el pasquín con nombre en francés pueda decir. Por ahí sea estéril llevar estas reflexiones al ámbito fanzinero; si la sentencia señalada como la teoría fundamental de Lárami es exacta -y nada parece indicar lo contrario- entonces no hay qué discutir (salvo, tal vez, la utilidad misma de la reflexión).

    Y yo coincido con la hipótesis de mi compañero, por eso no fue de mi interés el campo del fanzine, ni tampoco objeto de análisis hasta que la persistencia de mi camarada en el asunto me arrastró a cuestionar(me) algunas cosas. No cuestionamientos serios ni sesudos, ni juicios categóricos que invalidan la práctica de los demás fanzineros, ni con el suficiente peso para dedicarle una página de historietas, pero sí detalles que aún me parecen curiosos y que de algún modo delimitan ciertas directrices de nuestro pasquín, jamás consensuadas pero siempre presentes.
    Mi juicio me decía que las ferias de fanzines eran el lugar menos indicado para esperar algo. Aún así, con esta advertencia, las expectativas traicionaron la conciencia y creí que un espacio alternativo albergaría propuestas alternativas, con discursos disidentes, revistas de historietas que instigaran sediciones, y que con $10 el aficionado podría adquirir toneladas de fotocopias.
    En cambio desde la mesas de la feria abundaba la concepción del fanzine como peldaño al profesionalismo o como actividad lúdica. Por caso, en el último festival de fanzines y afines abundaba el brillo del satinado, había impresiones a color, mucho libro y poca fotocopia. Hasta llegaron a ofrecerme firmarme un fanzine. Esto es una generalización y como tal no da cuenta de casos particulares, que seguramente los hay.
    Tampoco veo con malos ojos a quienes editan cuidando su producto, embelleciéndolo. Pero si eso encarece el costo, nuestra posición es clara: no sirve para lo que buscamos. En aras de la difusión, de intentar proponer otra lógica que no es la del mercado, el fanzine debe ser lo más barato posible, desprovisto de todo lo accesorio.

    En algún dibujo de Lárami, un personaje sentenciaba “Un fansín debe valer chirolas” y otro respondía, al enterarse que uno de los fanzineros pretendía cobrar tres hojas doble faz a $5, “¿No es un poco caro?” Esto nos lleva irreductiblemente a obrar en consecuencia: durante todo el tiempo que ha durado la publicación hemos perdido dinero en cada festival al que asistimos. Primero gratuito, después a la gorra, luego al costo, para cobrarlo menos de lo que sale la impresión, y finalmente en el último evento retornando al costo, que nos parece “un poco caro”.

    Eso sí, el contenido de Le Chien estaba establecido antes de entrar en contacto con el mundillo fanzinero. No es laudatorio del discurso oficial, lo que no lo convierte, en modo alguno, en rupturista. Aún así, creo que para el mensaje que queremos bajar, sea bueno o malo, críptico o claro, esté bien hecho o no, no existe mejor formato que el de la fotocopia autoeditada, barata y accesible. Los fanzineros en algún punto parecen desperdiciar las posibilidades que brinda la autoedición en torno al contenido y al precio; o será que lo instituyente de ayer se ha convertido en el estándar de hoy. Un fanzine que intente abordar la problemática del arte y la política o que piense el fanzine o el medio en general puede ser considerado por algunos como “un plomo”; desearía que plomo perteneciente a postas que impactasen directamente sobre ciertas solemnidades, ideas o conceptos que imperan en las prácticas artísticas y aledañas, y que hacen asentir al lego, e incluso al iniciado, frente a propuestas francamente ridículas, vacuas o directamente execrables por temor a revelarse como un “inculto” o un “insensible” a los ojos de los elegidos; pero claro, es otra de mis aspiraciones fácilmente tildadas de “pretenciosas”. Y si de pretensión hablamos, me gustaría pensarnos como pensó Berenguer a “El Víbora”, pero no llegamos ni a los talones del editor ni de la publicación mencionada; además nadie nos ha amenazado de muerte aún.
    Rescatemos igual una oración de la entrevista que republicamos en nuestro blog “Actualmente existe una nueva moral, eso que los americanos llaman lo “políticamente correcto”: antes de dar una opinión o decir lo que piensas, lo que sientes, tienes que considerar si es políticamente correcto. Y claro, eso es lo que mata la vida, la libertad, las relaciones humanas.”

    Una señora luego de haber escrutado minuciosamente el último número de Le Chien, sin un gesto de aprobación, una risa o expresión de asentimiento decidió comprarlo. Su apariencia no la señalaba como una probable lectora de historietas. Eso para mí es satisfactorio.

    Finalmente quiero cerrar este extenso soliloquio con una idea, a ver que les parece. Con Elpo Toco y Lárami hemos hablado mucho sobre el asunto y disiento con que hoy “Todo es fanzine”; entiendo el planteo pero creo que si bien se trata de ediciones más cercanas a la autoedición en muchos aspectos, hay ciertos parámetros que exceden lo que un fanzine es.

    Nada más, caballeros.
    Un placer, como siempre.

    • julianblas dice:

      NN,

      No hay nada que agradecer. No hice más que decir lo que pienso.

      Le chien me parece un fanzine como esos que compraba en la decada del ’90; me dio gusto ver ese blanco límpido de papel obra manchado con Tóner de fotocopia. La tentación de tenerlo fue muy grande, como para no comprarlo. Después la mejor sorpresa, el contenido. Me gusta cuando una historia exige relectura, y yo ha vuelto a Le chien más de una vez.

      La intención de esta nota, no fue el debate, si no, decir lo que pienso, hablar de lo que me gusta (que me parece, ante todo, una muy sana conducta), y con mis felicitaciones, alentarlos para que sigan en la brecha. Incluso, porqué no, también difundir. Por ahí alguien más tiene gustos parecidos a los míos, llega de casualidad hasta acá, le da una oportunidad, y por ahí se engancha con Le chien. ¿Quién te dice?

      El resto no importa mucho, sólo que ustedes disfruten haciendo Le chien, y yo pueda disfrutar haciendo lo mío. Porque la vida sólo se puede soportar en el disfrute.

      Sobre la cuestión de qué es fanzine y qué no, es una charla larga e interminable. Lo más correcto sería dividir la cosa en Publicaciones comerciales, Ediciones independientes y Fanzines. Por supuesto, la línea que divide todo eso es muy endeble y, ante todo, no tiene que ver con el “packaging” o presentación del fanzine/revista/libro/publicación en cuestión, ni con la tirada de la fanzine/revista/libro/publicación en cuestión, ni con la masividad. Si no fijate el caso de Sniffin’ Glue, el fanzine punk que empezó con 50 copias y termino con 15000 copias circulantes de su último N°, el 12, en un sólo año de publicación.

      Lo único que te puedo decir es que tengo una teoría, para poder diferenciar cada cosa. Es básicamente un cuadro de doble entrada, donde hay tres factores que se pueden dar o no, si cumplís dos de esos tres, son una cosa o la otra, o una revista comercial o un fanzine. Las publicaciones independientes cumplen en ese cuadro, las misma condiciones que un fanzine, de ahí mi afirmación, que por supuesto es un poco antojadiza, pero me divierte por ser un algo pendenciera, je. ¿Qué le vas a hacer?, ¡nadie es perfecto!

      Si nos volvemos a cruzar, nos tomamos unos mates y les comento bien cómo es el Teorema del fanzín. Abrazo, y larga vida a Le chien!

      Julián Blas

  11. Name-shifter dice:

    Anaideia es una palabra griega cuyo significado es desvergüenza, provocación o irreverencia. Palabra compuesta por una letra α (alfa) como partícula negativa (indicando carencia) y aidos, modestia o reverencia.

    La anaideia constituye uno de los tres rasgos básicos de la figura de los filósofos cínicos, junto con la adiaforía o indiferencia, y la parresía o franqueza y libertad en el hablar.

    Es la anaideia la que lleva a la comparación de estos filósofos con los perros (o κυων -kion-), de donde deriva la palabra cínico; ya que como estos nobles animales que viven con los humanos pero mantienen sus costumbres naturales, los filósofos cínicos se comportan sin pudor, con irreverencia y desparpajo, siguiendo la satisfacción de sus necesidades tanto físicas como espirituales.

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